viernes, 17 de febrero de 2017

Perfeccionando nuestros cuerpos


PERFECCIONANDO NUESTROS CUERPOS

PREGUNTA: Si una persona se ve, en una vida, físicamente afectada por un órgano defectuoso o enfermo, ¿Es posible que cuando regrese a la Tierra en un nuevo Renacimiento, tenga el mismo padecimiento?

RESPUESTA: Esto depende del grado en que haya asimilado la lección. Por ejemplo: si uno tiene un estómago debilitado como resultado de una sobrealimentación en sus vidas anteriores y persiste en la glotonería, su estómago estará en igual o peor condición en una vida futura. Si, por el contrario aprende a controlar su apetito, su estómago será saludable en la próxima vida.

En el presente estamos en la segunda mitad del Período Terrestre y el principal vehículo que tenemos, que es el cuerpo físico, ha alcanzado solo el 50 % de su eficacia potencial.

En un tiempo pasado, el tacto era un sentido localizado del mismo modo que la audición, la vista, el olfato y el gusto tal como son en nuestra era. El órgano de percepción táctil era lo que hoy en día llamamos Glándula Pineal, una parte de la cual, en aquel entonces, se proyectaba desde la parte superior de la cabeza. En nuestra era, sabemos que este sentido está distribuido sobre la superficie de todo nuestro cuerpo físico.

El cuerpo entero tendrá percepción olfativa, gustadita, auditiva y visual. Otro cambio también será que la vista y el oído se fundirán en uno solo, lo mismo el gusto con el olfato; redundando en una agudización del sentido del tacto, se unirán a lo que bien podemos llamar conocimiento, el que deriva en gran medida de la percepción sensorial.

Las lecciones de perfeccionamiento del cuerpo fructifican a través de sucesivas vidas físicas del Espíritu. Primero este aprende a construir un cuerpo físico, luego vive en él y de esta manera descubre sus imperfecciones. Por ejemplo, el sistema muscular puede ser perfecto, pero el corazón, los pulmones o el bazo adolecen de alguna enfermedad o defecto. Si el Espíritu advierte tales afecciones las remediará, en cualquier parte del cuerpo donde ella se encuentre, cuando construya un nuevo Arquetipo en la Región del Pensamiento Concreto del Mundo del Pensamiento. 

Si la intensidad del padecimiento ha logrado captar la atención del Espíritu, éste pondrá su mayor esfuerzo en la creación de órganos mejores que eviten la prolongación de los sufrimientos soportados en la existencia anterior. Por eso es que podemos decir con certeza que el órgano enfermo en una vida, será sano en la siguiente, debido a que el Espíritu aprende en forma gradual, por medio de los errores del pasado, a plasmar organismos que estén muy próximos a lograr la perfección.

La misma ley se aplica con respecto a la apariencia externa del cuerpo. El Espíritu puede, a lo largo de muchas vidas, morar en un físico que presenta, sucesivamente, por ejemplo, un rostro deformado, más al ir cobrando deficiencias estéticas, cuando modele un nuevo arquetipo, se esforzará por mejorar su aspecto físico.

La belleza, la sabiduría, la fuerza y la perfección son todos atributos divinos que cada espíritu ha desarrollado en el transcurso del tiempo; viviendo vidas tras vidas en cuerpos que expresan condiciones opuestas, cada defecto oculto o visible será descubierto y transmutado. Toda mácula que el Espíritu conscientemente haya observado puede ser borrada purificando nuestro modo de sentir, de pensar y transformando nuestro arquetipo en la Región del Pensamiento Concreto.

FRATERNIDAD ROSACRUZ MAX HEINDEL
CORDOBA , REPUBLICA ARGENTINA


Agradecemos al Sr. Raúl Sasia, por este aporte


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