jueves, 27 de abril de 2017

La gracia de Dios no se mezcla con el gusto de las cosas terrenas


CAPÍTULO 53: LA GRACIA DE DIOS NO SE MEZCLA CON EL GUSTO
DE LAS COSAS TERRENAS.


Jesucristo:

1. Hijo, mi gracia es preciosa, no admite mezcla de cosas extrañas, ni de consolaciones terrenas. Conviene desviar todos los impedimentos de la gracia, si deseas que se te infunda. Busca lugar secreto para ti; desea estar a solas contigo; deja las conversaciones, y ora devotamente a Dios, para que te dé compunción de corazón y pureza de conciencia. Reputa por nada todo el mundo, y prefiere a todas las cosas exteriores el ocuparte en Dios. Porque no podrás ocuparte en Mí, y juntamente deleitarte en lo transitorio. Conviene desviarse de conocidos y de amigos, y tener el espíritu retirado de todo placer temporal. Así desea que se abstengan todos los fieles cristianos el apóstol San Pedro, portándose como extranjeros y peregrinos en este mundo.

2. ¡Oh, cuánta confianza tendrá en la muerte aquel que no tiene afición a cosa alguna de este mundo! Pero tener así el corazón desprendido de todas las cosas, no lo alcanza el alma todavía enferma; ni el hombre carnal conoce la libertad del hombre espiritual. Mas si quiere ser verdaderamente espiritual, es preciso que renuncie a los extraños y a los allegados, y que de nadie se guarde más que de sí mismo. Si a ti te vences perfectamente, todo lo demás lo sujetarás con más facilidad. La perfecta victoria es vencerse a sí mismo. Porque el que se tiene sujeto a sí mismo, de modo que la sensualidad obedezca la razón, y la razón me obedezca a Mí en todo, este es verdaderamente vencedor de sí y señor del mundo.

3. Si deseas subir a esta cumbre, conviene comenzar varonilmente, y ponerla segura a la raíz, para que arranques y destruyas la oculta desordenada inclinación que tienes a ti mismo, y a todo bien propio y corporal. De este amor desordenado que se tiene el hombre a sí mismo, depende casi todo lo que se ha de vencer radicalmente: vencido y señoreado este mal, luego hay gran paz y sosiego. Mas porque pocos trabajan en morir perfectamente a sí mismo, y no salen enteramente de su propio amor, por eso se quedan envueltos en sus afectos, y no se pueden levantar sobre sí en espíritu. Pero el que desea andar libre conmigo, es necesario que mortifique todas sus malas y desordenadas aficiones, y que no se pegue a criatura alguna con amor apasionado.

del libro "Imitación de Cristo", de Tomás de Kempis


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El aspecto fuerza




EL MUNDO DEL DESEO
CAPITULO III

LA ANATOMÍA DEL CUERPO DE DESEOS

EL ASPECTO FUERZA

Cuando el Ego armoniza su conciencia con la del Cristo Cósmico, el Espíritu de Vida Universal se derrama por la fuerza en el aura e incinera la densa y pesada materia de deseos de baja vibración; los vórtices del cuerpo de deseos entonces giran con iridiscente luminosidad, resultando así la clarividencia cuadrimensional.

Esto explica porqué la oración y la devoción despiertan la facultad de la clarividencia en aquellos que siguen el Sendero Místico y por qué los que carecen de devoción religiosa generalmente fracasan en desarrollarla. Evitando definiciones religiosas podemos decir que el clarividente se desarrolla a través de la actividad de líneas de fuerzas cósmicas; sin embargo aunque hasta hace poco ha sido sólo la gente de tendencia religiosa la que dirigió su atención con amor hacia los espacios cósmicos, los científicos que estudian la ley cósmica con una devoción semejante a la Verdad -aún cuando no esté definida en términos de la divinidad- también tienden a desarrollar la clarividencia.

El cuerpo de deseos -como es denominado en la Filosofía Rosacruz- es un ovoide que se extiende de doce a dieciséis pulgadas más allá de la periferia del cuerpo físico y este último está incluido dentro de aquel como la yema en la clara. Es el campo de fuerza de los deseos y de las emociones, de los sentimientos y de las sensaciones. Este "pequeño mundo" del cuerpo de deseos se forma de la substancia del Mundo del Deseo así como el cuerpo físico denso está formado de elementos químicos del plano terrestre. Existen siete subdivisiones en el Mundo del Deseo correspondientes a las siete subdivisiones del mundo físico sólidos, líquidos, gases y sus cuatro éteres.

El cuerpo de deseos individual consiste en materiales extraído de cada una de todas estas Regiones de acuerdo con el desarrollo del carácter. El individuo que se ha vuelto en la dirección del egoísmo o de la sensualidad se rodea a sí mismo con un aura de substancia de baja vibración de las Regiones inferiores. El alma de quien es indiferente al pensamiento espiritual y a la verdad, las artes y emociones superiores, pero sin embargo no se ha entregado a hacer el mal, ocupa una condición equivalente a la Región media llamada la Región Fronteriza.
Los deseos inclinados hacia todo lo que es bueno, lo bello, lo verdadero, unidos al deseo de servir -altruismo- extraen la substancia de las tres Regiones superiores del Mundo del Deseo, conocidas como el "Primer Cielo" en terminología oculta. Simplemente el "Cielo" de los ortodoxos.

Max Heindel dice que el Mundo del Deseo aparentemente está compuesto de "fuerza-materia" de la cual el "aspecto fuerza" no se puede diferenciar fácilmente. El, advierte que no es completamente así aunque la materia es verdaderamente fuerza y la fuerza es verdaderamente materia. Tenemos un paralelo a esto en el concepto de la física en que toda partícula de materia del Universo es al mismo tiempo una onda y toda onda una partícula, pudiendo convertirse en la otra. El aspecto-materia del cuerpo de deseos podemos también denominarlo "aspecto-color".

El aspecto fuerza está descripto en los diagramas del concepto Rosacruz del Cosmos y es visto por aquellos que tienen cierto grado de visión del Mundo de Deseo, exactamente en la forma en que Max Heindel la ha descripto; es decir, un campo ovoide de líneas de fuerza que es percibido como magnético, al cual, por consiguiente, aplicamos el término psicomagnético para distinguirlo de las fuerzas etéricas y físicas de una naturaleza correspondiente.

Algunas veces el campo ovoide de fuerza se rompe en partes; las líneas de fuerza flotan hacia afuera como telarañas arrancadas de sus inserciones; remolinean con gran velocidad, como una rueda-ala, fuera de control y su impacto es casi físicamente tangible. El violento remolineo de las líneas de fuerza pertenece a lo que denominamos el aspecto-fuerza del cuerpo de deseos.Los débiles y flotantes hilos de fuerza son manifestación opuesta de este aspecto-fuerza, condición que se presenta cuando no hay suficiente actividad y el aura no está remolineando lo suficientemente rápido, o en la dirección correcta.

La rotación positiva o dirección de las agujas de un reloj del campo de fuerza del cuerpo de deseos ovoide es la de las manecillas de un reloj CUANDO USTED LO MIRA. Si usted fuese a caminar en la carátula del reloj, entonces las manecillas del reloj estarían caminando en el sentido de las agujas de un reloj con relación a las corrientes del cuerpo de deseos. Pero es más fácil olvidar el término "en el sentido de las agujas de un reloj" y en lugar de eso pensar en usted mismo y en su propia aura del cuerpo de deseos, en la que usted en su cuerpo está incluído como la yema de un huevo. Estando en el centro de este campo de fuerza ovoide, usted dirige, su rotación por medio de un acto de Voluntad, ARRIBA por el lado izquierdo sobre la cabeza, ABAJO por el lado derecho bajo los pies y luego ARRIBA por el lado izquierdo una vez más. Los siete vórtices de fuerza son parte y parcela de este campo de fuerza total, o aura; las líneas de fuerza están remolineando a través de ellos individualmente, así como alrededor de la periferia del cuerpo denso. Los vórtices aunque llamados "centros sensoriales", no son sensoriales comparables a los ojos, los oídos, la nariz, la boca, etc.

Cuando el cuerpo de deseos gira en sentido contrario a las agujas de un reloj, la condición psíquica es la que se denomina "negativa" y la tendencia es que la rotación se haga más y más lenta. Cuando un Ego se ha dejado llevar por este estado negativo, las entidades externas pueden tomar el control e inyectar sus propias fuerzas. La rotación negativa se opone a la rotación positiva descripta más arriba.

Max Heindel nos ha informado que la rotación negativa fue una vez normal (corriente) para la raza humana; actualmente cuando la conciencia espiritual comienza a despertar hay una tendencia natural del Ego a dejarse caer en el estado negativo y sin Voluntad. Y así permitir a las corrientes de deseo correr en la dirección contraria a las manecillas de un reloj. Un acto de Voluntad hace que dichas corrientes se vuelvan en la dirección positiva y esto pronto se hace habitual.

El aspecto-fuerza llamado positivo se correlaciona con el "Aspecto Voluntad" del Ego humano y a él pertenece la expresión de deseos fuertes. Nótese sin embargo que es siempre un PENSAMIENTO el que pone estas fuerzas en acción.
El Señor Heindel habla de las "pasiones ígneas" y "las emociones acuosas" pues ambas son representantes de los Aspectos del Mundo del Deseo, a saber "fuerza-materia". Las emociones "ígneas" operan a través de estas líneas de fuerza que constituyen el aura psicomagnética. Estas son las fuerzas que conducen a la acción en el mundo físico. Son particularmente activas en el sistema nervioso central y en el sistema muscular que está bajo el control voluntario.

Cuando el cuerpo de deseos se pone frenético por la cólera o excitación violenta, el aura de líneas de fuerza remolinea locamente y al mismo tiempo los colores escarlatas y naranja aparecen en formaciones semejantes a llamas.

El sentimiento violento es siempre acompañado de este rápido remolineo y puesto que el gran vórtice que interpenetra el hígado está cerca del centro etérico del corazón y del plexo solar, cualquier explosión semejante de sentimiento trastorna a ambos, produciendo agotamiento y disturbios psíquicos. Estas son también las "fuerzas" que sentimos dirigidas contra nosotros por una persona que está tratando de obligarnos a cierto delineamiento de acción por el ejercicio del magnetismo personal.

Cuando el individuo se ha convertido en una víctima del pesar y de la ansiedad, el campo de fuerza se rompe desintegrándose en pequeños remolinos por todas partes, condición que sentimos en el cuerpo como un estado de tensión muy estrecho que produce calambres musculares, facciones apesadumbradas, rápidas pulsaciones cardíacas y presión sanguínea elevada.

Los siete grandes vórtices del campo de fuerza del cuerpo de deseos son la estructura básica; algunas veces otros cinco vórtices aparecen correlacionados con los cinco vórtices del Cuerpo-Alma; en las manos, los pies y la frente; porque el Cuerpo-Alma o "Dorado Vestido" de Bodas tiene una conexión íntima con el cuerpo de deseos, funcionando los dos juntos en los "vuelos del alma". Cuando llega el tiempo de despertar por la mañana, el acto de voluntad hecho por el Ego al entrar en el cuerpo, disuelve la conexión de los cuerpos de deseos y del alma.
Todos los siete vórtice están activos cuando el Ego se eleva los planos Superiores en el Cuerpo-Alma; cuando estos vórtices están lo suficientemente activos, al retornar al vehículo Denso es rara vez acompañado de brusquedad o sacudida.

del libro "Temas Rosacruces" Tomo Segundo de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel


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miércoles, 26 de abril de 2017

Que el Hombre no se repute por digno de consuelo, sino de castigo


CAPÍTULO 52: QUE EL HOMBRE NO SE REPUTE POR DIGNO DE CONSUELO, SINO DE CASTIGO.
El Alma:

1. Señor, no soy digno de tu consolación ni de ninguna visita espiritual; y por eso justamente lo haces conmigo cuando me dejas pobre y desconsolado. Porque aunque yo pudiese derramar un mar de lágrimas, aún no merecería tu consuelo. Por eso yo soy digno de ser afligido y castigado; porque te ofendí gravemente y muchas veces, y pequé mucho, y de muchas maneras. Así que, bien mirado, no soy digno de la menor consolación. Mas Tú, Dios clemente y misericordioso, que no quieres que tus obras perezcan, para manifestar las riquezas de tu bondad en los vasos de tu misericordia aun sobre todo merecimiento, tienes por bien de consolar a tu siervo de un modo sobrenatural. Porque tus consolaciones no son ilusorias como las humanas.

2. ¿Qué he hecho, Señor, para que Tú me dieses ninguna consolación celestial? Yo no me acuerdo haber hecho ningún bien; sino que he sido siempre inclinado a vicios, y muy perezoso para enmendarme. Esto es verdad, y no puedo negarlo. Si dijese otra cosa, Tú estarías contra mí, y no habría quien me defendiese. ¿Qué he merecido por mis pecados, sino el infierno y el fuego eterno? Conozco en verdad que soy digno de todo escarnio y menosprecio; ni merezco ser contado entre tus devotos. Y aunque me incomode este lenguaje, no dejaré de acusar mis pecados contra mí, y en favor de la verdad, para que más fácilmente merezca alcanzar tu misericordia.

3. ¿Qué diré yo pecador, y lleno de toda confusión? No tengo boca para hablar sino sola esta palabra: Pequé, Señor, pequé; ten misericordia de mí; perdóname. Déjame un poco para que llore mi dolor, antes que vaya a la tierra tenebrosa y cubierta de obscuridad de muerte. ¿Qué es lo que principalmente exiges del culpable y miserable pecador, sino que se convierta y se humille por sus pecados? De la verdadera contrición y humildad de corazón nace la esperanza de ser perdonado, se reconcilia la conciencia turbada, reparase la gracia perdida, se defiende el hombre de la ira venidera, y se juntan en santa paz Dios y el alma contrita.

4. Señor, el humilde arrepentimiento de los pecados es para Ti sacrificio muy acepto, que huele más suavemente en tu presencia, que el incienso. Este es también el ungüento agradable que Tú quisiste que se derramase sobre tus sagrados pies; porque nunca desechaste el corazón contrito y humillado. Allí está el lugar del refugio para el que huye del enemigo; allí se enmienda y limpia lo que en otro lugar se erró y se manchó.

del libro "Imitación de Cristo", de Tomás de Kempis


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Estados de conciencia en el Mundo del Deseo




EL MUNDO DEL DESEO
CAPÍTULO II

CLARIVIDENCIA

ESTADOS DE CONCIENCIA EN EL MUNDO DEL DESEO

Así como hemos encontrado que existen varios grados de visión clarividente, también llegamos a comprender que existen varios grados de conciencia en las experiencias del Mundo del Deseo. Esto es como sigue:

1º: Conciencia de sueño ordinario. En este estado el neófito no está consciente de estar fuera del cuerpo, y usualmente permanece cerca de la forma física durmiente, flotando por encima de ella durante las horas de sueño, ligado por medio del "Cordón de Plata". El clarividente ve a la persona durmiente en una réplica del cuerpo físico, rodeado enteramente por el cuerpo de deseos ovoide, dentro del cual flota, y adherido al cuerpo mediante el Cordón. Puesto que todo está al nivel del Mundo del Deseo, son observadas las secciones astral y etérica del cordón, estando el segmento de deseos adherido al gran vórtice del hígado y el segmento etérico adherido al átomo-simiente del ápice del corazón. (El átomo-simiente del cuerpo de deseos durante las horas de vigilia interpenetra cierto átomo localizado en la cara inferior del hígado; pero durante el sueño este átomo simiente es visto en el vórtice del cuerpo de deseos que flota por encima del lecho). Flotando sobre su cuerpo, el Ego recibe vibraciones a lo largo del Cordón de Plata tanto del plano interno como del plano físico. Al ser ligeramente despertado por estas vibraciones, el Ego desciende parcialmente al cuerpo físico, de modo que el aura y la réplica de ella están mitad dentro y mitad fuera del cuerpo, por encima de la cabeza. Los centros sensoriales del cuerpo de deseos y los órganos de percepción del cerebro están fuera de línea y el cerebro semi-despierto recibe impresiones curiosamente distorsionadas, que traduce en sueños, o mejor dicho, en ensueños. Por lo tanto, todo sueño contiene un germen de verdadera causación; esto es, el ensueño es formado por fantasías sugeridas por las impresiones recibidas tanto del plano interno como del externo. Si las cobijas se han caído de la cama y la noche es fría, el Ego sueña, tal vez, que se está helando hasta la muerte en la nieve, o en el hielo del Polo Norte. Si una entidad se aproxima a él en el en los planos internos puede soñar que está teniendo una fantástica aventura con demonios o ángeles. Aún estas fantasías distorsionadas, sin embargo, contienen una cierta relación simbólica para la conciencia del Ego, y los psicólogos han descubierto que la clave de muchos problemas de sus pacientes, pueden se esclarecido desenmarañando las complejas imágenes de la fantasía onírica.

2º: La conciencia del sueño de verdad. Más allá del estado ordinario de sueño hay un estado de lucidez y razón, pero todavía es un estado de ensueño. Sin embargo, la lucidez y razón, pero todavía es un estado de ensueño. Sin embargo, la lucidez de estos ensueños muestra que el Ego está comenzando a despertar en los planos internos. Este es el estado de "conciencia de sueño de verdad". El Ego sueña con gente que realmente existe y con lugares de la tierra que él parece visitar y a menudo sabe que está "soñando", aún cuando no comprenda que está separado del cuerpo físico. Estos sueños "verdaderos" son a menudo comprobados en la conciencia de vigilia durante el día, en que se está despierto. Algunas veces resultan ser proféticos.

3º: Conciencia semi-despierta, o de semi-vigilia. El neófito está aquí parcialmente despierto en los planos internos; despierto lo suficiente como para comprender que está lejos del cuerpo y tiene breves ráfagas de conciencia pura, en las cuales sabe donde está, lo que está haciendo y por qué. Estos momentos, sin embargo, están entremezclados con los sueños ordinarios y con los ensueños de verdad, y no son claramente recordados al despertar.







4º: Conciencia de vigilia despierta. Aquí el neófito sabe que está despierto y fuera del cuerpo, pero rara vez es consciente de como abandonó el cuerpo y cómo retornó a él de nuevo. La memoria es todavía errática.

Max Heindel ha dicho que aún él mismo, después de su primera Iniciación, no siempre era capaz de recordar con detalles completos todo lo que le había sucedido mientras estaba fuera del cuerpo durante las horas de sueño, pero sabemos que existen variaciones en la claridad de la memoria aun en nuestra vida de vigilia diaria, así es que esto no es realmente importante. Algunas personas naturalmente, tienen mejores recuerdos que otras y la condición física del cuerpo tiene que ver con el recuerdo de las experiencias del plano interno; pero puede decirse que la memoria en general siendo un función del Éter Reflector, se relaciona con la clarividencia y cuando leemos acerca de la "memoria fotográfica" podemos saber que las personas que la tienen están realmente leyendo en el Éter Reflector. Algo más se dirá, acerca de los problemas de la memoria y del recuerdo de otros capítulos.

La conciencia del semi-sueño o semi-vigía y la conciencia de vigilia en el plano interno es generalmente acompañado de una clarividencia en aumento durante las horas del día, o sea cuando se está en el cuerpo; de modo que la clarividencia mientras se está en el cuerpo, complementa en cierta medida la memoria del trabajo y la experiencia que el Ego tiene cuando está fuera del cuerpo durante el sueño de éste. El Ego puede por ejemplo, olvidar a la mañana cuando despierta, que había discutido ciertos problemas con alguien en el Mundo del Alma, pero ese ser, puede venir a él durante el día y recordarle la conversación de la noche anterior. Similarmente en experiencia del día un amigo puede recordarnos algo que nos había dicho en una visita anterior.

En tanto que el Ego no esté completamente despierto en los planos internos, es difícil para él evaluar las experiencias que tiene allí. Le es especialmente difícil conocer las diferencias entre el "verdadero sueño" y el "estado de vigilia" si nunca ha experimentado este último. Pero podemos decir que estar despierto en los planos internos no es muy diferente a estar despierto en el mundo físico. Cuando estamos despiertos sabemos que lo estamos; pero en el Mundo del Deseo sucede algunas veces que soñamos que estamos despiertos y este sueño pertenece a la "conciencia del verdadero sueño" y no al estado de vigilia.

Las Regiones inferiores del Mundo del Deseo son particularmente difíciles de entender para el neófito cuando éste entra en ellas por primera vez, porque las formas vistas allí cambian continuamente y hasta que aprenda a ver la vida tras la forma -las formaciones aúricas básicas- es fácilmente engañado y extraviado pudiendo llegar a conclusiones falsas. Sin embargo todo el Mundo del Deseo está regido por lo que podemos llamar, la "ley meta-psíquica" para distinguirla de la "ley metafísica"; éste término se refiere en particular al plano mental, sin embargo la ley meta-psíquica y la ley meta-física son realmente dos aspectos de una misma cosa. En las Regiones superiores del Mundo del Alma la ilusión desaparece, por lo tanto todo es claro y lúcido, tan real y tan comprensible como el Mundo Celeste están equilibrados y armonizados en un estado de conciencia superior.

Las dos Leyes básica del Mundo del Deseo son las Leyes de Atracción y Repulsión gobernando la primera en gran parte la "Conciencia del Mundo Celeste" y la segunda, la conciencia del Infierno o inferior, en la cual está incluído el Purgatorio . El odio, cae bajo la Ley de Repulsión porque el odio desea deshacerse de la condición o de la persona que es "odiosa" y esta es la raíz de toda violencia y destrucción. Se asocia con la emoción de la amargura que es clarividentemente percibida bajo la forma de nubes negras y pesadas, simbólicas del abatimiento y de la desesperación. El odio, el temor, la tristeza y la desesperación marchan juntos y caen bajo la acción de la Ley de Repulsión.

El neófito debe comprender que todas las emociones malas pertenecen al estado de conciencia infernal y que aún funcionando en el estado de conciencia infernal y si estuviese fuera del cuerpo, se encontraría así mismo en lo que es llamado el Infierno o el Purgatorio. La diferencia entre el Infierno y el Purgatorio es esta: una persona está en el Infierno sino se arrepiente y todavía desea hacer el mal; pero si se arrepiente y aspira hacia Dios y hacia el Bien, entonces aunque esté en el Purgatorio está en realidad elevándose hacia Regiones superiores.

La materia del Mundo del Deseo inferior es tan densa que se entremezcla con los éteres inferiores y permanece cercana a la Tierra, de modo que los Egos que tienen en sus auras mucha de esta materia densa están "ligados a la Tierra". Max Heindel dijo que él se maravilló de que la mayoría de las personas no pudiesen ver la Substancia densa, pesada, tanto astral como etérica, en la cual viven habitualmente los espíritus ligados a la Tierra; en realidad, muchas personas la han visto sin saber lo que veían. Tanto durante las horas de sueño como después de la muerte, el Ego que tiene mucha de la substancia de deseos de baja vibración en su aura, no puede elevarse a los Mundos superiores hasta que su aura haya sido purgada. Los centros sensoriales del cuerpo de deseos también se atascan, dice Max Heindel; la clarividencia no se desarrolla completamente hasta que estos centros sean limpiados de las miasmas obscuras, ya sea por medio del sufrimiento purgatorial o por medio del ejercicio de Retropección y oración aquí y ahora.

del libro "Temas Rosacruces" Tomo Segundo de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel


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martes, 25 de abril de 2017

Que debemos emplearlos en ejercicios humildes cuando no podemos en los sublimes


CAPÍTULO 51: QUE DEBEMOS EMPLEARNOS EN EJERCICIOS
HUMILDES CUANDO NO PODEMOS EN LOS SUBLIMES.

Jesucristo:

1. Hijo, no puedes permanecer siempre en el deseo fervoroso de las virtudes, ni perseverar en el más alto grado de la contemplación; sino que es necesario por el vicio original, que desciendas alguna vez a cosas bajas, y también a llevar la carga de esta vida corruptible, aunque te pese y fastidie. Mientras lleves el cuerpo mortal, sentirás tedio e inquietud de corazón. Es preciso, pues, mientras vives en carne, gemir muchas veces por el peso de la carne, porque no puedes ocuparte perfectamente en los ejercicios espirituales en la divina contemplación.

2. Entonces conviene que te emplees en ejercicios humildes y exteriores, consolándote con hacer buenas obras; y espera mi venida y la visita del cielo con firme confianza; sufre con paciencia tu destierro, y la sequedad del espíritu, hasta que otra vez yo te visite, y seas libre de toda congoja. Porque te haré olvidar las penas, y que goces de gran serenidad interior. Yo extenderé delante de ti los prados de las Escrituras, para que, dilatado tu corazón, corras la carrera de mis mandamientos.
Entonces dirás: No son comparables las penas de este tiempo con la gloria que se nos descubrirá.

del libro "Imitación de Cristo", de Tomás de Kempis


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Grados de la visión clarividente



EL MUNDO DEL DESEO

CAPÍTULO I

GRADOS DE LA VISIÓN CLARIVIDENTE

La visión etérica es realmente una extensión de la visión del Mundo físico; pero cuando se abre la visión del Mundo del Deseo la situación es diferente. Esta no es una simple extensión; es una clase diferente que pertenece a un plano del cual el hombre común nada sabe, excepto a través del mito, la leyenda, los sueños y la fantasía o ... por los informes de "maestros" en cuya palabra confía.
Las fantasías asociadas con la clarividencia no ocasionan ninguna sorpresa al investigador entrenado. Aquí en el Mundo físico vivimos en un ambiente en el que los objetos son claramente definidos, densos y sólidos; no cambian normalmente sus formas en un abrir y cerrar de ojos; pero en el Mundo del Deseo las formas tienden a cambiar de la manera más errática. En realidad estos cambios por extraños que parezcan están gobernados por Leyes metafísicas así como los cambios químicos en la Tierra están gobernados por Leyes físicas; el neófito encuentra en estos cambios una fuente de confusión sin fin pero cuando entra en el Mundo del Deseo bajo la guía de un Maestro, es llevado al punto en que la forma puede cambiar tan a menudo como lo desee sin confundirse, porque ha aprendido a percibir la Vida, que hace que cambie la forma, llegándola a conocer por lo que es, a despecho de todas las aparentes transmutaciones.

Hay que hacer una ulterior y muy importante distinción entre el poder que capacita, para percibir los objetos en un Mundo, y entrar en ese Mundo y funcionar en él. El clarividente voluntario aunque pueda haber recibido algún entrenamiento y ser capaz de distinguir las cosas verdaderas de las falsas, permanece prácticamente en la misma relación que un prisionero tras una ventana con barrotes, respecto al Mundo exterior; puede ver pero no puede funcionar en él. El discípulo no solamente abre la visión interna a través del entrenamiento esotérico sino que a su debido tiempo puede desarrollar un vehículo que lo capacite para funcionar en los Mundos internos, en una forma perfectamente consciente. Este vehículo lo conocemos como CUERPO DEL ALMA; está compuesto de los éteres superiores, Luminoso y Reflector.

Max Heindel afirma que existen cuatro diferentes grados de clarividencia, y al describirlos compara el cuerpo físico a una prisión en la que está encerrado el individuo - Espíritu o Ego 

Primer grado: esta persona es como un prisionero tras de una ventana con barrotes, que puede ver todo dentro del limitado alcance de su visión y según su ventana dé, a un estrecho patio de prisión o a una amplia expansión de campo, así será la extensión que no pueda controlar, el cual se abre y se cierra independientemente de su voluntad, comprenderemos que su observación es de poco valor para sí mismo y para los demás. Algunos clarividentes son como este prisionero. Cuando el "postigo" es abierto, tienen una visión de todo lo que pueda estar sucediendo es esa parte del mundo interno que por casualidad ve en un lugar y tiempo dados. No pueden dejar de ver, les guste o no la visión, deben soportarla hasta que se esfume por sí misma. Tales gentes son llamadas clarividentes negativos o involuntarios.

Segundo grado: Otros en cambio, si bien limitados en el alcance de su visión, tienen control del "postigo", que abren y cierran a voluntad, viendo cualquier cosa que se presente, pero ellos pueden cerrar el "postigo" si no les gusta lo que ven. Estos son también clarividentes negativos, pero pueden ver a "voluntad" y son llamados clarividentes negativos voluntario.

Tercer grado: Existen aquellos que tienen una facultad que puede ser comparada al estado de un prisionero cuya prisión es una casa de cristal situada sobre una colina y dotada de telescopios de la más alta potencia, oscurecida por persianas construidas de tal manera que abren por sí misma en el momento en que el prisionero "mira" y se cierran cuando deja de "mirar". Así es que él tendría control perfecto de su visión, pudiendo también ver o no ver, según elija y pudiendo también dirigir su mirada sobre cualquier cosa que deseara investigar. Este, es llamado clarividente voluntario entrenado. El uso de la voluntad y el control del foco y la dirección de la atención, son la clave para este grado de clarividencia. El neófito comienza desarrollando estos poderes precisamente desde el principio a través del estudio, la razón, la oración y la meditación, así como la ejecución de los ejercicios de Concentración Retropección. En los primeros dos grados él tendrá algunas experiencias desagradables que le atemorizarán; dudará de su poder de controlar las "Fuerzas" que sienta o contemple a su alrededor; pero, como Max Heindel ha dicho, abriéndose paso a través de estas condiciones adquiere "músculo" espiritual.

Existen pocos clarividentes que no hayan experimentado alguna u otra vez alguna forma de desazón psíquica, o cuando menos tensión psíquica en la atmósfera, o susceptibilidad a las oleadas de emoción que están siempre circulando alrededor del globo en tiempos de tensión internacional. Estas fuerzas y visiones están siempre presentes, en todo tiempo y dondequiera; pero el hombre ordinario no las ve, y no se preocupa acerca de lo que no puede ver, aunque está sujeto a la influencia de su vida emocional. En este tercer grado, aunque todos son positivos y voluntarios, algunos son más entrenados que otros; esto es, algunos han tenidos más experiencia en el uso de sus poderes. Hay, por consiguiente, diferencias de capacidad aún entre clarividentes del Tercer Grado.

Cuarto grado: Existe un estado más alto, en el que las "puertas" de la prisión se "abren" y el hombre es capaz de abandonar su cuerpo denso a voluntad, entrar en los mundos invisibles e investigar de cerca y con conciencia total las cosas que desea conocer. Abandonar el cuerpo denso a voluntad es, por supuesto, el método ideal; entonces el individuo no sólo es un clarividente, sino también un ciudadano de dos mundos. Este estado no es generalmente alcanzado por un simple investigador, sino por aquellos que han hecho el voto de dedicar su vida al servicio de la humanidad.

En toda clarividencia el individuo es capaz de percibir los planos invisibles y ve cosas que no son vistas por aquellos que no son clarividentes; pero ningún clarividente puede funcionar en estos planos superiores, a menos que haya obtenido liberación de su cuerpo. Esta capacidad de funcionar en los planos internos en el "Cuerpo del Alma", es algo que se desarrolla naturalmente, a medida que el individuo se esfuerza por vivir la vida espiritual, consagrándose a Dios. Rara vez se manifiesta en toda su plenitud, usualmente comienza con momentos de conciencia durante las horas de sueño.

La clarividencia no confiere la omnisciencia. El clarividente no sabe todas las cosas que hay que saber acerca de lo que ve en los mundos invisibles, por el mero hecho de que es capaz de verlas, así como nosotros no podemos saber todas las cosas que hay que saber acerca de las cosas que vemos en nuestro mundo físico en el que nacimos con un cuerpo físico y en el que hemos vivido por tanto tiempo. El clarividente debe aplicarse a sí mismo al estudio y a la investigación con el fin de obtener conocimiento sistematizado. Gradualmente comienza a comprender las cosas que ve, y puede manipularlas o trabajar con algunas de ellas en la misma forma en que aprendemos a tocar el piano, usar una máquina de escribir o manejar un auto. Pero se requiere mayor entrenamiento antes que el neófito pueda ejercer poder sobre las entidades y fuerzas que existen en los mundos invisibles. Nótese que cualquiera de los mencionados cuatro grados de clarividencia capacita a su poseedor para ponerse en contacto con los planos invisibles sin abandonar el cuerpo denso, pero ningún clarividente puede "funcionar" en ninguno de estos planos a menos que sea capaz de abandonar el cuerpo físico e "ir" (esto es, enfocar o transferir su conciencia total) a los planos que desee investigar.

Cuando el clarividente Voluntario, entrenado, desea ponerse en contacto con cierta Región del mundo invisible, fija conscientemente su mente sobre ese lugar particular y casi al instante se hace el contacto, y hasta donde pueda ver aprende mucho. La Región purgatorial, por ejemplo, es a menudo vista primero, porque está situada en la parte más densa del Mundo del Deseo; la parte más cercana a la materia física, y por lo tanto más fácilmente percibida. Una de las primeras cosas usualmente observadas en esta Región es que la experiencia del purgatorio no es continua; hay un período en que se descansa en ella. El clarividente ve cómo, durante el proceso de purgación, la fuerza de repulsión literalmente desgarra la materia de deseos grosera, arrancándola del cuerpo de deseos, y comprende que esta violenta expulsión es una de las principales causas del dolor que el Ego siente al sufrir su limpieza purgatorial. Más aún, él ve que no existe diablo personal que supervise este proceso, sino que todo es resultado de la ley cósmica que prevalece aquí, siendo la acción, de esa ley, centrífuga, por naturaleza. También percibe que la permanencia individual en el purgatorio depende de cuanta materia de deseos grosero tenga en su cuerpo de deseos, porque ésta debe ser expulsada antes de que pueda levitar hacia la siguiente Región superior del Mundo del Deseo.

del libro "Temas Rosacruces Tomo Segundo" 
de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel


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lunes, 24 de abril de 2017

Temas Rosacruces Tomo Segundo - PROLOGO



TEMAS ROSACRUCES

TOMO SEGUNDO

PRÓLOGO

El material contenido en este tomo fue compilado de los escritos de Max Heindel; contiene mucha información relacionada con nuestro Sistema Solar y todo lo que con él ha sido creado, por el gran Ser Solar, que nosotros reconocemos por el sagrado nombre de Dios.

Además, se da extensa información esotérica respecto a las diversas Oleadas de Vida que han venido a la existencia, incluyendo a la nuestra; el pasado, su futura evolución, predestinación y rol que ha tenido la música desde el principio en el desarrollo del gran Esquema Cósmico, el cual va a continuar hasta que el tono final sea tocado y la perfección realizada; también se han agregado otros conocimientos profundos sobre los diversos tópicos de la Enseñanza Rosacruz.

Max Heindel ha dicho en varias ocasiones, que aquello que una vez se da en lecciones a los estudiantes, con el tiempo puede ser compilado y darlo públicamente en forma de libro para todos aquellos que deseen leerlo.

Mt. Ecclesia

del libro "Temas Rosacruces Tomo Dos" de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel


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