domingo, 6 de marzo de 2016

¿El movimiento de un planeta a través del Espacio, ¿produce algún sonido?



PREGUNTA Nº 158: ¿El movimiento de un planeta a través del Espacio, ¿produce algún sonido?


Respuesta: Pitágoras hablaba de la música de las esferas, pero no empleaba esta expresión como una alusión poética, pues esa armonía existe. San Juan nos dice que en el principio fue el verbo...y que sin él nada se hizo de cuanto se ha hecho. Ese fue el fiat creador que trajo al mundo á la existencia. El conocido experimento de poner arenilla sobre una placa
de vidrio y producir figuras geométricas pasando un arco de violín por un canto de la misma ilustra el poder creador del sonido. De igual manera hemos oído hablar de la música celestial, porque, desde el punto de vista del Mundo Celeste, todo se crea mediante el sonido, que modela la materia concreta convirtiéndola en infinidad de formas diversas que vemos en torno nuestro.
Dentro de la esfera de la visión del ocultista todo el sistema solar no es más que un vasto instrumento musical, del que suele hablarse en la mitología griega antigua con el nombre de “la lira de siete cuerdas de Apolo”, el radiante Dios Solar. Así como hay doce semitonos en la escala cromática, así también tenemos en el cielo los doce signos del Zodíaco, y así como tenemos las siete teclas blancas y tonos completos del piano, tenemos también siete planetas.
Los signos del Zodíaco son, por así decirlo, la caja resonante del arpa cósmica y los siete planetas son las cuerdas, los que emiten diferentes sonidos conforme pasan a través de los diversos signos, influenciando así a la humanidad de diversa manera. Si se rompiera esta armonía por un solo instante, si se produjera el más mínimo desacorde en esa banda celestial, todo el universo temblaría. Porque la música puede destruir tanto como crear. Esto lo han probado concluyentemente los grandes músicos. Por ejemplo, el nieto del inmortal Félix Mendelssohn estuvo, durante largos años, experimentando el poder del sonido en esa dirección. Y llegó a la conclusión de que una vez encontrada la nota-clave de un edificio, puente o cualquier otra cosa, podemos destruirla con sólo tocar dicha nota con suficiente persistencia y sonoridad. Recordamos un hecho que viene precisamente al caso:
Hace unos cuantos años, una banda de música estaba ensayando cerca de una antigua ruina en las proximidades de la ciudad de Heidelberg (Alemania). En cierto punto de sus ejercicios tocaron una nota extremadamente aguda y sostenida, y conforme esta nota sonaba el edificio ruinoso se vino al suelo con un tremendo estrépito. Habían tocado la nota-clave de aquellos muros y éstos cayeron. En vista de estos hechos, nuestras burlonas sonrisas de los tiempos idos al oír hablar de la historia de Josué y de los muros de Jericó están fuera de lugar. El sonido del cuerno de carnero indudablemente emitió la nota-clave de aquellos muros, los que, por otra parte, habían sido muy sensibilizados por el paso rítmico del ejército que se preparaba para el asalto final. La marcha rítmica de muchos pies destruye cualquier puente, por cuyo motivo se hace que los soldados rompan el paso cuando atraviesan una construcción de esa índole. Por consiguiente, podemos contestar a la pregunta que cada planeta produce cierta nota-clave que no es más que la suma total de todos los sonidos que en él se producen, armonizados por el Espíritu Planetario que en él subyace. Este sonido puede ser oído por el oído espiritual. Según dice Goethe:
 “El Sol entona su antigua canción
 En medio del canto de sus esferas hermanas.
Y sigue la ruta prescrita
Sonoramente, en el decurso de los años” 
Esto está tomado de la primera parte del Fausto, del prólogo en el cielo. En la segunda parte
de la obra los espíritus del aire saludan al Sol naciente con las siguientes palabras: “El sonido que el oído espiritual percibe proclama la llegada del nuevo día; las puertas pétreas chirrían; las ruedas de Febo giran y cantan. ¡Qué son tan intenso trae la luz!”

Max Heindel
FILOSOFÍA ROSACRUZ EN PREGUNTAS Y RESPUESTAS TOMO PRIMERO


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