miércoles, 27 de marzo de 2019

Carta a los Estudiantes - LA FRATERNIDAD ROSACRUZ -



Carta a los Estudiantes

   Estimado amigo:
   El mensaje de la Pascua es el mensaje de la victoria.  El Espíritu de Cristo ha vencido las fuerzas de las tinieblas, resucitando triunfalmente de las mismas profundidades de la Tierra donde, después de eones de preparación, había obtenido entrada como Espíritu Interno Planetario.  Debido a que literalmente ha dado Su vida para que nosotros podamos vivir, el renacimiento de la primavera puede ahora vencer a la muerte del invierno.  La resurrección y el crecimiento son posibles porque los poderes o fuerzas destructivas que se oponían a ellos han sido vencidos.
   El mensaje de la Pascua tiene que ver no sólo con los hechos de un sublime Ser cósmico y con el triunfo de Dios en la Naturaleza, sino que también se relaciona con cada uno de nosotros como individuos.  Nosotros también debemos vencer nuestras tinieblas individuales: sentir el renacimiento vernal del Espíritu interno, venciendo la invernal muerte de la carne, y resucitar triunfalmente de la inercia misma de nuestra condición mundana, liberándonos nosotros mismos de la servidumbre para andar en la Luz, el Amor y la Verdad de Dios. 
   A medida que la iluminación alborea dentro de nosotros, llegamos a comprender que el reino espiritual y no el reino físico, es nuestro verdadero hogar, y que la escuela de la vida terrena no es sino un escalón en la siempre ascendente escala de la evolución.  Cuanto más rápidamente aprendamos las lecciones requeridas en la escuela terrena, más rápidamente nos graduaremos y seremos emancipados de sus confines.  Sólo cuando hacemos esto seremos capaces de unirnos con el Cristo en esa alegre exclamación: “¡Consummatum est!”. ¡Consumado está!
   De este modo, la lección principal de la escuela terrena, la lección hacia la cual todas las otras convergen, es la de la victoria.  A medida que vencemos las tinieblas, es decir, los deseos egoístas, las pasiones, las ambiciones, los odios y las actitudes indignas que constituyen nuestras naturalezas inferiores, triunfaremos para unirnos con la Luz, el Amor y la Verdad, es decir, nuestros Yoes Superiores.  Cuando finalmente venzamos al egoísmo y compasivamente dediquemos todo lo que tenemos, aún nuestras personas mismas, a la causa de la elevación humana, comprenderemos el verdadero significado del auto-sacrificio cósmico anualmente ofrecido, y la empírea victoria anualmente alcanzada, por Aquel que nos indica el Camino, el Cristo.

De usted fraternalmente,

LA FRATERNIDAD ROSACRUZ

Trascrito de Boletín Nº92 del Centro Fraternal ROSACRUZ Santiago de Chile
Marzo-Abril 1993

*

No hay comentarios:

Publicar un comentario