jueves, 23 de noviembre de 2017

La Armonía de las Esferas



La Escala Musical y el Esquema de Evolución

CAPÍTULO VIII

LA ARMONÍA DE LAS ESFERAS

La armonía de las Esferas no es una tonalidad única, varía de día en día, de mes en mes, a medida que el Sol y los Planetas, pasan de signo en signo. Hay también épocas anuales de variación, debido a la precesión de los Equinoccios.

Hay realmente una variedad infinita en el sonido de las Esferas, como en realidad debe haber, debido al constante cambio de la vibración espiritual ya que ésta es la base de toda la Evolución Física y Espiritual. En la primavera predomina en todos los Reinos los tonos de Aries y Marte; incitantes, activos, conducentes a la germinación, novedad, de Vida y crecimiento, desde el hombre hasta la planta inclusive. En estos cantos de Pascua hallamos una manifestación de la música de las Esferas:

¡Jesús Christ is risen Today, Alleluia!
¡Our Trimphant holy day, Alleluia!
¡Who did once upon the Cross, Alleluia!
¡Suffer to redeem our loss. Alleluia! (1)

(1) Jesucristo Nació

¡Jesucristo ha nacido hoy, Aleluya!
¡Nuestro triunfante, tan Sagrado, Aleluya!
¡Quién una vez en la Cruz, Aleluya!
¡Sufrió para redimirnos de nuestras perdición, Aleluya!

Jesús-Cristo es la Personificación del Amor Espiritual; por lo tanto la música escrita en la clave de Libra -Do mayor- regida por Venus, el Planeta del Amor está perfectamente en armonía con Su vibración y tiende a elevar y armonizar las propias vibraciones humanas con las de ese Ser.


En la mitad del verano, los tonos producidos por Cáncer y la Luna toman preponderancia, favorecidos por Leo y el Sol, los cuales conducen a madurar el proceso comenzado por los tonos energizantes de la primavera. A través del verano, el Amor y la Vida, trabajan en abundancia alegrando los corazones, porque son maestros en la lucha por la existencia, mientras el Sol está exaltado en los cielos del Norte, al máximo de su Poder que comienza en el Solsticio de Verano. Este es el tiempo durante el cual Cristo habiendo llegado al Trono del Padre -el Mundo del Espíritu Divino- luego de completar su trabajo en la tierra por otro año es Bienvenido por los Habitantes Celestiales, los Señores de la Sabiduría que también se encuentran allí en honor de este Uno que ha dado Su Vida hasta el punto del agotamiento, es apropiado que nos unamos a la banda celestial, cantando:

¡All hail power of Chrisdt-Jeus name!
Let Angels postrate fall;
Bring forth the royal diadem,
And crown Him Lord of all. (2)

(2) Todo lo cura el Poder de Cristo-Jesús
Que los Ángeles postrados caigan
Traigan la Diadema Real,
Y lo Coronen SEÑOR de TODO.

La nota-clave de Leo, es La, sostenido -Si bemol mayor-, el Sol es su regente y su palabra clave es Vida o Vitalidad.

La nota-clave de Cáncer es Sol sostenido mayor y su palabra clave es fecundación.

En la caída de los tonos de Virgo, cuya nota-clave es Do natural clave de Mercurio, Razón, energizada por los tonos de Escorpio, nota clave Mi mayor y la palabra clave de Marte energía dinámica, preparan y encuentran el Poder para acercarse al Rayo Crístico, que está haciendo su descenso anual a la tierra y cuyas potentes Vibraciones Espirituales están en la atmósfera terrestre y pueden ser usadas por la humanidad para una mayor ventaja si ella conscientemente redobla sus esfuerzos para rendir Servicio Amoroso e inegoísta a los otros. Aquí están las palabras y la música que puede ser de gran ayuda para aumentar el desarrollo evolucionario de cada uno:

¡Oh! worship the King all Glorious above,
And gratefully sing His wonderful love;
Our Shield and Defender, the Ancient of Days,
Pavilioned in splendor, and girded with praise. (3)

(3)¡Oh! adoren al Rey de todas las Glorias de lo Alto
Y con gratitud canten a su maravilloso amor,
Nuestro Escudo y Defensor, lo antiguo de los Días,
Envuelto en Esplendor y rodeado de Alabanzas.

Esto es realmente así porque todo el tiempo, Cristo está descendiendo a la tierra y un canto armonioso, rítmico, vibratorio, un hosanna, es cantado por los Huéspedes Celestiales, que llega a la atmósfera terrestre y actúa sobre todo como un impulso hacia la aspiración espiritual.

Durante el invierno, los tonos filantrópicos de Sagitario, nota-clave Fa mayor, regido por el optimista y benevolente Planeta Júpiter, palabra-clave, "Idealismo", los tonos del tranquilo y ordenado Capricornio, nota-clave Sol mayor, regido por el conservador y paciente Saturno, Palabra-clave "obstrucción" con sus actividades sistemáticas constructoras, preparan la tierra para recibir el Rayo Amoroso de Cristo, nutriéndola hasta que esté preparada para la"liberación", en el centro de la tierra, recomenzando su jornada de salida hacia la periferia de la tierra en el Equinoccio de primavera.

Cuando los días son más cortos y las noches más larga, en la "Noche Santa", el Rayo del Espíritu de Cristo, llega al centro exacto de la tierra, aquí se queda tres días y tres noches, liberando de Sí Mismo, la Fuerza Germinante del Santo Espíritu, que va a empapar la tierra lentamente y fructificarla por otro año.
Sin esta Fuerza Energizante y Vitalizante puesta en acción por Cristo, la tierra quedaría fría, estéril y lóbrega; todas las cosas vivientes perecería pronto y todo el progreso planeado sería frustrado por lo menos en lo que hasta nuestro presente esquema de desarrollo se refiere. Es enormemente adecuado que en Navidad deberíamos volcar nuestra sincera apreciación y adoración uniéndonos a las Huestes Celestiales, en canto de agradecimiento sintonizándonos en los cantos celestiales dados por ese gran músico y compositor, el gran Félix Mendelsohn:

¡Hear! The Herald Angels sing;
Glory to the newborn King;
Peace on earth and mercy mild,
God and sinner reconciled;
Joyful all the nations, rise,
Join the triumph of the Skies;
With the Angelic hosts proclamain,
Christ is born in Bethelehem. (4)

(4) ¡Escuchad! Los Heraldos Ángeles cantan,
Gloria al Rey recién nacido;
Paz en la Tierra y dulce perdón,
Dios y el pecador, reconciliados;
Jubilosas todas las naciones, se alzan
Unidas al triunfo de los Cielos;
Con las Huestes Angélicas proclaman,
Cristo ha nacido en Belén.

Las Oleadas de Vida Jerárquicas y los Signos del Zodiaco no han sido la única ayuda que la humanidad ha tenido para continuar su evolución. Los Siete Espíritus delante del Trono, Marte, Mercurio, Venus, Tierra, Saturno, Júpiter y Urano, han prestado y siguen prestando todavía un gran Servicio a la humanidad y en la actualidad están en un contacto muy estrecho con la humanidad. Cada uno de estos Planetas tiene esta nota-clave propia y es a través del poder vibratorio de esta nota-clave que los Planetas pueden dar asistencia. Durante el tiempo en que el Espíritu está por renacer, forma un Arquetipo Creador de su forma física en el Segundo Cielo, Región del Pensamiento Concreto, con la asistencia de los Siete Espíritus delante del Trono. Este Arquetipo es un modelo cantante, vibrante, una cavidad vacía que se pone en acción por el Espíritu, con una medida proporcionada con el tiempo de vida debe "vivir" en la tierra. Hasta que el Arquetipo no deje de vibrar, la forma correspondiente que es construida por elementos químicos de la tierra, continuará existiendo. La Región del Pensamiento Concreto es la Región de los sonidos, donde la música de las Esferas, una verdadera música Celestial, penetra todo lo que hay allí, así como la atmósfera de la tierra, rodea y envuelve todo lo que hay aquí. Todas las cosas allí puede decirse que están vestidas y penetradas por música.
Todo esto demuestra claramente que nuestra música terrestre no ha sucedido por que sí, sino que fue establecido como patrón-base en los Mundos Espirituales Superiores, cuyo origen es la Palabra Emanada de Dios, el Creador de nuestro Sistema Solar.

del libro "Temas Rosacruces" Tomo Segundo, de la Fraternidad Rosacruz de Max Heindel


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La Misión del Cristo y el Festival de las Hadas



CAPITULO III

LA MISIÓN DEL CRISTO Y EL FESTIVAL DE LAS HADAS

Cada vez que nos enfrentamos con uno de los misterios de la Naturaleza que no podemos explicar, nos limitamos simplemente a agregar un nombre nuevo a nuestro vocabulario, que utilizamos en nuestras discusiones eruditas para ocultar nuestra supina ignorancia sobre esa materia.
Así sucede con la palabra ampere que usamos para medir el volumen de la corriente eléctrica; el voltio, con la que indicamos la fuerza de la corriente, y el ohm, que empleamos para indicar la resistencia que un determinado conductor ofrece al paso de la corriente. Y de esta manera, con mucho estudio de palabras y cifras, los maestros de la ciencia de la electricidad tratan de persuadirse a sí mismo y a los demás de que ya han aprendido los misterios de la fuerza evasiva que desempeña un papel tan importante en el trabajo del mundo. Pero una vez dicho todo, cuando se encuentran en un estado de ánimo comunicativo y confidencial, confiesan que el más reputado científico en electricidad sabe acerca de ésta poco más que el niño que va a la escuela y que empieza a hacer experimentos con sus pilas y acumuladores.
Similarmente ocurre con las demás ciencias. El mejor anatomista no es capaz de distinguir el embrión humano del camino durante mucho tiempo, y mientras el fisiólogo habla en forma erudita acerca del metabolismo, no puede dejar de admitir que los experimentos de laboratorio en los cuales trata de imitar nuestros procesos digestivos, son completamente diferentes de las transmutaciones que se producen en el laboratorio químico del cuerpo con los alimentos que ingerimos. No decimos esto para empequeñecer o desacreditar los maravillosos descubrimientos y realizaciones de la ciencia, sino meramente para destacar el hecho de que existen factores tras todas las manifestaciones de la Naturaleza Inteligencias de variados grados de conciencia, constructores y destructores, que realizan funciones importantes en la economía de la Naturaleza y hasta que se reconozcan y estudien esos agentes y su trabajo, nunca podremos tener una concepción adecuada de la forma en que operan las fuerzas de la Naturaleza y que llamamos calor, electricidad, gravedad acción química, etcétera. A los que han cultivado la clarividencia espiritual, es evidente que los que llamamos muertos emplean una parte de su tiempo en aprender a construir cuerpos bajo la dirección de ciertas jerarquías espirituales. Y ellas son los agentes de los procesos del metabolismo y del anabolismo; son los factores invisibles de la asimilación y resulta literalmente verdadero que nos sería imposible vivir salvo por la importante ayuda que nos prestan los que llamamos muertos.
En relación con las fuerzas de la Naturaleza hemos explicado como el calor del Sol provoca la evaporación del agua de los ríos y océanos, haciéndola así ascender a la zonas mas frías del aire, donde se condensa formando las nubes, las que finalmente se encuentran tan saturadas por la humedad que vuelve a caer sobre la Tierra, en forma de lluvia, para rellenar ríos y océanos y repetir el proceso indefinidamente. Todo es perfectamente simple, un proceso o movimiento perpetuo y automático. Pero ¿es eso todo? ¿No existen en esa teoría un gran número de lagunas?. Sabemos que las hay, aunque no podemos apartarnos mucho del tema para discutirlas. Una cosa hace falta para poderlo explicar todo plenamente: la acción semi inteligente de los silfos, que elevan las diminutas partículas de agua vaporizada, preparadas por las ondinas, desde la superficie del mar y las llevan tan alto como pueden antes de que se produzca una condensación parcial y se formen las nubes.
Ellos conservan esas partículas de agua hasta que las ondinas los fuerzan a soltarlas.
Cuando hablamos de tormentas, se trata de batallas que tienen lugar en la superficie del mar y el aire, en las cuales intervienen algunas veces las salamandras, que son las que encienden la antorcha resplandeciente del hidrógeno y del oxígeno separados, enviando sus zigzags atronadores por la negrura de la inmensidad con sus truenos, cuyas vibraciones reverberan y aclaran la atmósfera, mientras que las ondinas arrojan triunfalmente las rescatadas gotitas de agua hacia la Tierra, para que puedan ser restituidas y unidas a su elemento propio.
Los pequeños gnomos son necesarios para construir las plantas y las flores. Su tarea consiste en teñirlas con los innumerables matices coloreados que hacen la delicia de nuestros ojos. Son ellos también los que cortan los cristales en todos los minerales y forman las gemas preciosas que brillan en resplandecientes diademas. Sin ellos no existiría el hierro ni el oro con que pagarlo. Se encuentran por todas partes y son mas trabajadores que las mismas abejas. A la abeja, sin embargo, se le reconoce su trabajo, pero a los pequeños espíritus de la Naturaleza, que desempeñan un papel tan importante en el trabajo del Mundo, nadie los reconoce excepto un pequeño número de esos a quienes llamamos soñadores.
En el Solsticio de Verano, las actividades físicas de la Naturaleza alcanzan su máximo o Cenit. Por eso es que esa noche, la Noche de San Juan es el gran festival de las hadas y espíritus de la Naturaleza, que han estado trabajando para construir el Universo Material, alimentando a los ganados, formando los granos y que aclaman con alegría y gratitud a la oleada de energía que constituye un instrumento para modelar las flores con su administrable variedad de formas y colores, de acuerdo con sus respectivos arquetipos, tiñéndolas con infinitos matices que constituyen a la vez la delicia y la desesperación del artista. Y en esta, la más grande de todas las noches de la Estación Estival, corren en alegres bandadas desde los pantanos y los bosques, desde las cañadas y los prados, al Festival de las Hadas. Realmente preparan y condimentan sus alimentos etéreos y después danzan en un éxtasis de alegría y contento; la alegría y el contento de haber hecho su trabajo y realizado su importante papel en la economía de la Naturaleza.
Es un axioma de la ciencia que la Naturaleza no tolera nada inútil. Los parásitos y los zánganos son una abominación; el órgano que se torna superfluo se atrofia y los mismo pasa con el miembro o el ojo que no se emplea mas. La Naturaleza tiene su trabajo que hacer y exige a todos los que quieran justificar su existencia y continuar formando parte de Ella, que trabajen. Esto se aplica a todos: desde la planta al planeta, al hombre, al animal y a las hadas y demás espíritus de la Naturaleza. Tienen su tarea que realizar; son entidades muy ocupadas y sus actividades constituyen las solución de muchísimos de los innumerables misterios de la Naturaleza, ya explicados.
Mas tarde, en el Solsticio de Invierno, nos encontramos en el otro polo del ciclo anual, en el que los días son cortos y las noches largas. Físicamente hablando, las Tinieblas envuelven al Hemisferio Norte, pero la oleada de Luz y Vida Espirituales que constituirán la base del crecimiento y progreso del mismo año, se encuentran ahora en su máxima potencia y tensión. En la Noche de Navidad, durante el Solsticio de Invierno, cuando el signo celestial de la Virgen Inmaculada se eleva en el horizonte oriental a Media Noche, nace el Sol del nuevo año para salvar a la humanidad del frío y del hambre que se producirían de faltar su luz. En ese tiempo el Espíritu de Cristo nace en la Tierra y comienza a ejercer su acción, fertilizando los millones de simientes que los espíritus de la Naturaleza construyen y riegan para que haya alimento físico. Pero “no solo de pan vive el hombre”. Por mas importante que sea el trabajo de dicho espíritus, se desvanece en la mayor insignificancia al compararlo con la misión del Cristo, que nos trae cada año el alimento espiritual necesario para hacernos adelantar en la senda del progreso, para que lleguemos ha alcanzar la perfección del amor con todo lo que ello implica.

1 En el Hemisferio Sur los lectores, donde en este capítulo se dice “Noche de San Juan”, deben leer “Noche de Navidad”, y donde se dice “Noche de Navidad ” léase “Noche de San Juan ” ( No. Del T.)

del libro "Los Espíritus y las Fuerzas de la Naturaleza", de Max Heindel


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miércoles, 22 de noviembre de 2017

¿Puede el Espíritu sufrir?



PREGUNTA Nro. 95

¿PUEDE EL ESPÍRITU SUFRIR?

Encuentro dificultad en captar el verdadero significado que Max Heindel dio a la re-entrada de Cristo en la Tierra en cada Navidad, para sufrir en ella hasta la Pascua. ¿Puede el Espíritu sufrir? Sírvase explicarme lo que quiere usted decir al hablar de que Cristo está en el centro de la Tierra y que cuando un número suficiente de discípulos hayan sido perfeccionados, el Cristo será liberado y los discípulos llevarán el control de la Tierra. Esta teoría parece implicar la necesidad de diferentes Jerarquías para controlar diferentes planetas.


Respuesta: Esta pregunta ha sido considerablemente abreviada, pero se dan los puntos
principales. La primera pregunta parece ser, "¿Puede el Espíritu sufrir?" Esto es con seguridad muy fácil de contestar. Usted sabe que cuando una persona ha sido atropellada por un tranvía y le ha sido cortado un miembro, ese miembro no sufrirá. Ha sido removido del cuerpo vital y toda sensación desaparece en él. Por otra parte, el hombre que ha perdido el miembro es seguro que sufre intensamente, y si es de un temperamento fuertemente nervioso, tendrá poca probabilidad de recuperarse comparado con aquel cuya sensibilidad es ligera y que tal vez sólo conoce de nombre los nervios. Pero el sufrimiento físico es liviano comparado con la angustia mental. ¿Quién no sufriría el más severo dolor de cabeza con preferencia a los dolores del remordimiento causado por algún acto hecho a impulsos del momento? Este es un dolor que el Espíritu puede sufrir, tanto por causas físicas como espirituales.
Ahora, ¿puede usted comprender lo que significa ser un Espíritu libre y tener que entrar
conscientemente en cierto vehículo de limitación? Tal vez esto es imposible para alguien que no haya experimentado esta sensación, pero nosotros le aseguramos que cuando los Auxiliares Invisibles, que retienen su conciencia mientras se encuentran fuera y lejos del cuerpo vuelven a entrar a la mañana en el cuerpo que tan altamente estimamos, tal cosa crea en aquel que ve el asunto desde afuera una sensación del más intenso disgusto. Sienten repugnancia de tener que entrar en esa cosa fría, muerta, que está allí en el lecho, y sólo el más alto sentido del deber puede obligarlos a entrar. Tan pronto como entran esta sensación les abandona, porque el punto de vista ha sido alterado. No obstante está presente en la memoria durante todo el día.
De parecida manera, el Cristo Cósmico entra a la Tierra anualmente en el solsticio de invierno, aunque no en el mismo y completo sentido en que nosotros entramos en nuestro cuerpo. Es más bien como una proyección de una parte de Su conciencia, la cual es entonces aprisionada en la tierra y trabaja por lograr la eterización de nuestro planeta. Sufre y siente todo lo que una conciencia puede sentir en un cuerpo físico. Siente la falta de moralidad así como el ambiente físico, y por lo tanto la suerte de Cristo es así mucho más dura. Por consiguiente, también es nuestra responsabilidad moral tanto más grande, porque por medio de nuestra conducta estamos prolongando o acortando el tiempo que El debe continuar llevando nuestras cargas y sufriendo nuestros errores.
Seguramente que usted ha leído en la Biblia acerca de los Siete Espíritus ante el Trono. Son los Siete Ángeles Estelares, muy fácilmente identificados en el simbolismo. Elucidar esta materia completamente toma mucho más espacio del que puede ser dado aquí, pero usted encontrará la explicación en el Concepto Rosacruz del Cosmos. Usted sabe que Pablo habló del Cristo naciendo en nosotros. Ángelus Silesius también dijo:

Aunque Cristo naciese mil veces en Belén,
Si no nace en ti mismo estás perdido;
Mirarás en vano en el Gólgota levantada la Cruz,
Si no es un Gólgota tu corazón también.

Todos debemos desarrollar dentro de nosotros el principio de Cristo; éste es también el
Dorado Vestido de Bodas, con el cual los “esposados” recibirán al Señor cuando vuelva. El
nombre del vestido es soma psuchicon en 1 Corintios 15:44. La traducción inglesa lo traduce erróneamente como cuerpo "natural", palabras que deberían ser traducidas cuerpo-alma. Se ha dicho que nosotros recibiremos al Señor (nuestro) en el aire (tierra eterizada). Verdaderamente, la carne y la sangre no pueden heredar el Reino de Dios, pero cuando tengamos el cuerpo-alma que está hecho de éter, podremos recibir a Cristo en el aire. Podremos también mantener la Tierra en su órbita, porque ello requiere sólo un cuerpo etéreo suficientemente elástico, cuerpo etéreo que ahora está siendo suministrado por nuestro Señor y debe seguir suministrándolo hasta que podamos reemplazarle.


del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas" Tomo Segundo, de Max Heindel


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Naturaleza del Mito




PREGUNTA Nro. 165

NATURALEZA DEL MITO

¿Considera usted que los antiguos mitos tengan valor real, o son sólo ficciones de la
imaginación?

Respuesta: Los mitos contienen profundas verdades ocultas. La lucha entre la luz y las
tinieblas se describe en innumerables mitos que son semejantes en cuanto a los principales
detalles, aunque las circunstancias varían de acuerdo con el grado evolutivo del pueblo entre el cual los encontramos. Generalmente parecen fantásticos a la mente normal a causa de que la imagen representada es altamente simbólica, y por lo tanto fuera de tono con las realidades concretas del mundo material. Sin embargo, incorporadas en estas leyendas, están las grandes verdades que aparecen cuando son despojados de su costra de materialismo.
En primer lugar debe tenerse presente que la batalla entre la luz y la oscuridad tal como es
peleada aquí en el mundo físico, no es sino la manifestación de una lucha semejante entablada también en los reinos, moral, mental y espiritual. Esta es una verdad fundamental, y aquel que desee conocer la verdad debe comprender que el mundo concreto, con todas las cosas que ahora pensamos que son tan reales, sólidas y durables, no es sino una evanescente manifestación creada por la Mente Divina y se disolverá en polvo millones de años antes de que los otros mundos, los cuales pensamos que son irreales e intangibles, se hayan disuelto de modo parecido y retornemos una vez más al seno del Padre, para descansar hasta la aurora de otro y más grande Día Cósmico.
Es particularmente en Navidad,(el autor se refiere al hemisferio norte) cuando la luz es débil y la noche larga, que la humanidad dirige su atención al Sol austral, y aguarda en actitud de
expectación el momento en el que de nuevo comience su viaje hacia el norte para devolver la luz y la vida a nuestro helado hemisferio. En la Biblia leemos que Sansón, el Sol, se hizo más fuerte mientras sus cabellos o rayos crecían y sé alargaban; como los poderes de las tinieblas, los Filisteos, averiguaron el secreto de su fuerza, y le hicieron cortar sus cabellos, o rayos, para robarle su fortaleza; cómo le privaron de su luz sacándole los ojos y finalmente le mostraron en el templo del Solsticio Invernal.
Los anglosajones hablan de la victoria del Rey Jorge sobre el dragón; los teutones recuerdan cómo Beoulgo mató al dragón y cómo Sigfrido conquistó al dragón Falner. Entre los griegos
encontramos a Apolo victorioso sobre la serpiente Pytón, y a Hércules sobre el dragón de los Hespérides. La mayoría de los mitos dicen únicamente la victoria del Sol recién nacido, pero hay otros que, como la historia de Sansón que acabamos de citar, y la de Hiram Abiff de la leyenda masónica, hablan también de cómo el Sol del año viejo fue vencido después de haber completado su círculo, y estuvo preparado para generar un nuevo Sol, que se levanta de las cenizas del antiguo Fénix para convertirse en el Portador de luz del año nuevo.
Es en esta clase de mito donde aprendemos el origen del muérdago, leyenda que se cuenta en Escandinavia y en Islandia, particularmente por Navidad, que es cuando el rojo acebo se mezcla para efectos decorativos con el - blanco muérdago -símbolo vago de la sangre que era escarlata por el pecado pero que se ha hecho como la nieve-. La historia dice así:
En los antiguos días en que los Dioses del Olimpo reinaban- sobre las tierras del Sur, Wotan en compañía de sus dioses dominaba en el Walhala donde los carámbanos reflejaban el Sol de invierno con todos los tintes del arco iris y el bello manto de nieve hacia brillar la noche más oscura sin la ayuda de la flamante aurora boreal. Eran una maravillosa compañía; Tyr, el Dios de la Guerra, todavía vive en nuestra memoria, y por él un día de la semana se llama Tuesday (Martes). Wotan, el más sabio entre ellos, es recordado en Wednesday (Miércoles); Thor todavía está con nosotros como el Dios de Thursday (Jueves). El era el que hacía oscilar el martillo. Cuando lanzaba su martillo en pos de los gigantes, los enemigos de Dios y del hombre, producía el trueno y el relámpago por la fuerza terrifica con la cual su martillo hería las nubes. La gentil Freya, diosa de la belleza, por la cual hemos llamado Friday (Viernes) a un día de la semana, y el traidor Loke, cuyo nombre vive en el Saturday escandinavo, son otros fragmentos presentes de una fe olvidada.
Pero no había ninguno como Baldur. Era el segundo hijo de Odín y de Freya. Era el más noble y el más gentil de los dioses, amado por toda la Naturaleza. Sobresalía entre todos los seres, no sólo en mansedumbre, sino en prudencia y elocuencia, también, y era tan hermoso y gracioso que irradiaba de él luz. En un sueño le fue revelado que su vida estaba en peligro, y esto pesaba tanto sobre su Espíritu que se apartó de la compañía de los dioses. Su madre, Freya, habiéndole persuadido finalmente a decir la causa de su melancolía, llamó a los dioses a concilio, y todos se llenaron de tristes presentimientos, porque sabían que la muerte de Baldur sería el presagio de su caída, la primera victoria de los gigantes, o poderes de las tinieblas.
Por lo tanto, Wotan echó las runas, o caracteres mágicos que eran usados para predecir el
futuro, pero todo aparecía sombrío para él. No pudo obtener percepción interior. El “Vaso de la Sabiduría”, que les pudo haber servido en su necesidad, estaba a custodia de una de las Normas, las diosas del Hado, de modo que no les podía ayudar ahora. Ydun, la diosa de la salud, había sido entregada a poder de los gigantes por la astucia de Loke, el espíritu del mal, pero fue enviada una delegación a ella, con el fin de que fuese consultada sobre la naturaleza de la enfermedad que amenazaba a Baldur, si fuese tal. Sin embargo, ella contestó únicamente con lágrimas, y finalmente después de un solemne concilio de todos los dioses, fue acordado que todos los elementos, y todo ser de la naturaleza debía ser atado por medio de un juramento de no hacer daño al gentil dios. Esto se hizo y se obtuvo una promesa de todos los seres, excepto de una insignificante planta que crecía al oeste del Palacio de los dioses; pues parecía tan endeble y frágil que los dioses la creyeron inofensiva.
Sin embargo, la mente de Wotan todavía le hacia dudar de que todo estuviese correcto. Le
parecía que las Normas de la buena fortuna habían huido. Por consiguiente resolvió visitar la casa de una célebre profetisa de nombre Vala. Este es el Espíritu de la tierra, y por ella supo el destino que estaba reservado a los dioses, pero no recibió consuelo de ella y retornó al Walhala más abatido que antes.
Loke, el espíritu del mal, y de la traición, era en realidad uno de los gigantes, o poderes de las tinieblas, pero parte del tiempo vivía con los dioses. Era un desertor, en quien no podía
confiar, ninguno de los partidos, y por eso se desconfiaba de él, y era despreciado tanto por los dioses como por los gigantes.
Un día en que estaba sentado lamentándose de su destino, una densa nube comenzó a
levantarse del océano, y después de un tiempo tomó la negra figura del Rey de los Gigantes.
Loke, con algún terror le preguntó qué le había traído hasta allí. El monarca comenzó a
reprocharle el despreciable papel que él, siendo un demonio por nacimiento, estaba jugando al consentir ser el instrumento de los dioses en su guerra contra los gigantes, a quienes debía su origen. No fue por razón de afecto, que fue admitido a la sociedad de los dioses, sino porque Wotan sabía la ruina que él y su linaje estaban destinados a traerles y creyó diferir el terrible día propiciándoselo de esta manera. ~l, que por su poder y su astucia pudo haber sido un jefe en cualquiera de los dos partidos, era ahora despreciado y rechazado por todos. El Rey de los Gigantes le reprochó más todavía por haber ya frecuentemente salvado a los dioses de la ruina y aun suministrándoles armas contra los gigantes, y terminó apelando al odio que se encontraba en su pecho contra Wotan y toda su raza como prueba de que su sitio natural estaba con los gigantes.
Loke reconoció la verdad de esto y prometió su disposición para ayudar a sus hermanos por todos los medios a su alcance. El Rey de los Gigantes entonces le dijo que el momento había llegado ya de que él pudiese sellar el destino de los dioses; que si Baldur era muerto la destrucción de los dioses debía venir tarde o temprano y que el gentil Dios de la vida estaba en ese momento amenazado por algún peligro no descubierto todavía. Loke replicó que la ansiedad de los dioses había llegado a un fin, porque Freya había ligado a todas las cosas de la naturaleza por medio de un juramento de no dañar a su hijo. El sombrío monarca dijo que únicamente una cosa había sido omitida. Sin embargo lo que era esa cosa permanecía oculto en el pecho de la diosa y nadie más lo conocía. Luego se sumergió de nuevo en su negro abismo dejando a Loke entregado a sus todavía más negros pensamientos.
Loke entonces, habiendo adoptado la forma de una vieja, apareció a Freya y por medio de su astucia sacó a la diosa el fatal secreto; que confiándose en la insignificante naturaleza del muérdago había omitido tomar a éste la promesa con la cual había ligado a todos los demás seres. Loke no perdió tiempo y se dirigió al lugar donde crecía el muérdago, y arrancándolo de raíz lo dio a los enanos, quienes eran forjadores, para que hiciesen con él una flecha. Esta arma fue hecha con muchos encantamientos y cuando la flecha estuvo terminada uno pidió sangre para templarla. Un niño inmaculado fue traído, y el enano hundió la flecha en su pecho y cantó:

"The death-gasp hear,
Ho! Ho! -now'tis o'er-
Soon hardens the spear
In the babe's pure gore-
Now the barbed head feel,
Whilst the veins yet bleed,
Such a deed -such a deed-
Might harden e'en steel.

(Oye el estertor de la muerte
Ja! ja! -Ya se acabó-
Pronto se templa la flecha
En la sangre pura del niño-
Ya la barbada cabeza siente
Cómo las venas sangran todavía,
Tal proeza -tal proeza-
Puede templar hasta el mismo acero.

Mientras tanto los dioses y los valientes muertos que están con ellos reunidos para un torneo, con el fin de convencer a Baldur de cuán infundadas eran sus aprehensiones, ahora que su vida se consideraba asegurada por medio del encanto, le hacían el blanco de todas sus armas.
Loké también sé dirigió hacia allí con la flecha fatal y viendo al ciego y fuerte Dios Hoedur
apartado del resto, le preguntó por qué no honraba a su hermano Baldur participando también en el juego. Hoedur se excusó a causa de su ceguera y porque no tenía arma. Entonces Loke puso la flecha encantada en sus manos y Hoedur, no sospechando la mala intención, traspasó el pecho de Baldur con la flecha de muérdago; de modo que cayó sin vida al suelo con el indecible pesar de todas las criaturas.
Baldur es él Sol del verano, amado por todo ser de la naturaleza, y en el dios ciego Hoedur,
que le mata con la flecha, podemos reconocer fácilmente al signo de Sagitario, porque cuando el Sol entra en dicho signo en diciembre está casi sin luz y por consiguiente se dice que es muerto por el dios Hoedur. El arco de Sagitario, tal como es representado en el zodíaco del sur, muestra simbólicamente la misma idea de la flecha en la historia narrada en los Eddas.
La leyenda de la muerte de Baldur enseña la misma verdad cósmica que todos los otros mitos de naturaleza semejante, a saber, que el Espíritu del Sol debe morir para la gloria del Universo cuando, en su papel de Cristo (ungido), entra en la tierra para traer a ella una vida nueva, sin la cual cesarían todas las manifestaciones físicas sobre nuestro planeta. Así como la muerte precede a un nacimiento en los reinos espirituales, así también hay una muerte en el plano espiritual de la existencia antes de que pueda tener lugar un nacimiento en el cuerpo físico.
Así como Osiris, en Egipto, es muerto por Tifón, antes de que pueda nacer Horus, el Sol del
Año Nuevo, así también Cristo debe morir para el mundo superior antes de poder nacer en la tierra y traernos el necesario impulso espiritual anual; pero nuestra Estación Santa no
conmemora una manifestación más grande de Amor que la simbolizada por el muérdago.
Siendo físicamente el colmo de la debilidad, se adhiere a la encina, que es símbolo de
fortaleza. Es la misma debilidad del más débil de los seres la que atraviesa el corazón del más noble y gentil de los dioses, de modo que, compelido por su amor a los humildes, desciende a las sombras del mundo inferior, así como Cristo, por amor a nosotros, muere en el mundo espiritual cada año y nace en nuestro planeta para que El pueda saturarlo de nuevo con Su Vida y Energía radiantes.

del libro "Preguntas y Respuestas" Tomo Segundo, de Max Heindel


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La Corona de Espinas




PREGUNTA Nro. 85

LA CORONA DE ESPINAS

¿Tiene alguna utilidad real el recordar cada año el sufrimiento de Cristo? ¿Si no la tiene, por qué la iglesia Cristiana no omite la Pasión y la Corona de Espinas, y concentra sus esfuerzos en celebrar la Pascua como tiempo de alegría?


Respuesta: La narración evangélica, en la forma que es leída usualmente por la gente de las iglesias, es únicamente la historia de Jesús, un carácter único, el hijo de Dios en un sentido especial, quien una vez nació en Belén, vivió sobre la tierra el corto espacio de treinta y tres años, murió por la humanidad después de muchos sufrimientos, y está ahora permanentemente exaltado a la diestra del Padre. Desde allí esperan que ha de volver a juzgar a los vivos y a los muertos, y celebran su nacimiento y su muerte en cierto tiempo del año, porque estos acontecimientos se supone que tuvieron lugar en fechas definidas lo mismo que el nacimiento de Lincoln, Washington, o la batalla de Gettysburg.
Al lado de estas explicaciones, que satisfacen a las multitudes que no son muy profundas en sus investigaciones relativas a la verdad, hay otra fase que está muy patente para el místico.
Esta es la historia del amor divino y del perpetuo sacrificio que le llena de devoción hacia el
Cristo Cósmico, quien nace periódicamente con el objeto de que nosotros podamos vivir y
tener una oportunidad de evolucionar en este ambiente, porque él entiende desde ese punto de vista que sin tal sacrificio anual recurrente, esta tierra y sus presentes condiciones de progreso, serían una imposibilidad.
En el tiempo en que el Sol está en el signo celestial de Virgo (La Virgen) tiene lugar la
Inmaculada Concepción. Una ola de luz y de vida solar Crística es enfocada sobre la Tierra.
Gradualmente esta luz penetra más profundamente en la tierra, hasta que el Sol llega al trópico o punto turnante en la noche más larga y más oscura del año; la cual llamamos Navidad. Este es el nacimiento místico de un cósmico Impulso Vital que fecunda y fertiliza la tierra. Es la base de toda vida terrestre. Sin él ninguna semilla germinaría, ninguna flor aparecería sobre la Faz de la tierra, ni podrían existir el hombre ni la bestia, y la vida pronto se extinguiría. Por lo tanto hay una razón muy válida para el gozo que se siente en tiempo de Navidad. Así como el divino Autor de nuestro ser, nuestro Padre Celestial, ha dado el más grande de todos los dones al hombre, el Hijo, así también los hombres son impelidos a darse dones unos a otros. Entonces reinan sobre la tierra la alegría, la buena voluntad y la paz, aunque el hombre no comprenda las razones místicas, anualmente recurrentes, que existen para ello.
Así como un poco de levadura fermenta a toda la masa, así este impulso espiritual que
impregna la tierra en el solsticio de invierno encuentra su camino a través de los meses de
invierno, hacia la circunferencia, dando vida a todo lo que con él se pone en contacto. Aún los minerales no crecerían si este impulso de luz fuese retirado, y por el tiempo de Pascua
(Hemisferio Norte) o cuando la tierra está en flor, cuando los pájaros comienzan a cantar, y
los animales se aparean en la floresta, todos son imbuidos con esta gran vida Divina. Se ha
dado totalmente, muere, y es de nuevo levantada para ascender a la diestra de nuestro Padre.
Así es que la Navidad y la Pascua son puntos turnantes que marcan el flujo y el reflujo de la
Vida Divina anualmente prodigada, sin la cual sería imposible para nosotros vivir sobre la
tierra. La Pascua también pone fin a la recurrencia anual del sentimiento festivo que
experimentamos desde la Navidad hasta la Pascua, gozo que conmueve nuestro ser. Si somos completamente sensitivos, no podemos sino sentir la Navidad y la Pascua en el aire, porque una y otra están cargadas de amor, vida y gozo divinos.
¿Pero de dónde viene la nota de aflicción y sufrimiento que precede a la Pascua de
Resurrección? ¿Por qué no podemos regocijarnos con un gozo sin mezcla de aflicción al
tiempo en que el Sol es liberado y retorna a Su Padre? ¿Por qué esta Pasión, esta Corona de Espinas? ¿Por qué no puede esto dejar de ser considerado?
Para comprender este misterio es necesario enfocar el asunto desde el punto de vista del
Cristo, y es necesario comprender total y completamente que esta oleada anual de vida que es proyectada en nuestro planeta no es simplemente una fuerza vacía de conciencia. Lleva consigo la conciencia toda del Cristo Cósmico. Es un hecho absolutamente cierto que sin El nada de lo que existe fue hecho, como nos lo dice San Juan en el capítulo inicial de su Evangelio. Al tiempo de la Inmaculada Concepción en Septiembre, este gran impulso de vida comienza su descenso sobre la tierra, y por el tiempo del solsticio de invierno, cuando tiene lugar el nacimiento místico, el Cristo Cósmico se ha concentrado completamente sobre y dentro de este planeta. Comprenderá usted que debe causar mucho sufrimiento a tan gran Espíritu el ser oprimido dentro de esta pequeña tierra nuestra y ser consciente de todo el odio y la discordia que exhalamos de día en día a través de todo el año. Es un hecho que no puede ser controvertido que toda expresión de vida viene a través del amor, y que, similarmente, la muerte viene a través del odio. Si el odio, y la discordia que generamos en nuestras vidas diarias, y el egoísmo, fuesen dejados sin antídoto, esta tierra sería devorada por la muerte.
Usted recuerda la descripción de la Iniciación dada en el Concepto Rosacruz del Cosmos. En ella se afirma que en la ceremonia que tiene lugar todos los días a medianoche, en el Templo etérico, de Alemania es el focalizar todos los pensamientos de odio y de violencia generados en el mundo occidental para que estos pensamientos sean allí desintegrados y transmutados, y que esta es la base del progreso social en el mundo. También es sabido que los santos se afligen y sufren grandemente con las violencias del mundo, con la discordia y el odio; que ellos emiten de sí, individualmente, pensamientos de amor y de bondad. Los esfuerzos asociados de órdenes tales como la de los Rosacruces son dirigidos por los mismos canales de esfuerzos cuando el mundo está tranquilo, en lo que se refiere a las actividades físicas y es, por lo tanto, más receptivo a la influencia espiritual a saber, a medianoche. A esa hora ellos se esfuerzan por atraer y transmutar estas flechas mentales de odio y discordia, sufriendo así su pequeña parte mientras tratan de despegar algunas de las espinas de la corona del Redentor.
Considerando lo anterior, usted comprenderá que el Espíritu de Cristo en la Tierra está, como dice San Pablo, verdaderamente gimiendo y como si estuviese de parto, aguardando el día de la liberación. Así es como El atrae todos los dardos del odio y de la ira. Estos dardos son la corona de espinas.
En todo lo que vive, el cuerpo vital irradia rayos de luz a manera de cintas o banderas que
flotan en el viento; estos rayos de luz provienen de la fuerza que se emplea en construir el
cuerpo denso. Durante la salud estos rayos expulsan las toxinas del cuerpo y lo mantienen
limpio. Similares condiciones prevalecen en el cuerpo vital de la Tierra, la cual es el vehículo de Cristo. Las fuerzas destructoras y venenosas generadas por nuestras pasiones son eliminadas por medio de las fuerzas vitales del Cristo, pero cada pensamiento o acto malo le ocasiona su propia proporción de dolor, y por consiguiente se convierte en una parte de la Corona de Espinas -es corona porque la cabeza siempre se ha creído que es el asiento de la conciencia. Deberíamos comprender que todo acto malo nuestro reacciona sobre el Cristo de la manera apuntada, y agrega otra espina de sufrimiento.
En vista de lo anterior podemos comprender con qué alivio El pronuncia las últimas palabras en el momento de liberarse de la cruz terrestre: Consummatum est. Por qué la recurrencia anual del sufrimiento, pregunta usted? Así como nosotros inhalamos continuamente en nuestros cuerpos el vitalizador oxígeno para que pase a través de su ciclo y vitalice y energetice el cuerpo entero; así como ese oxígeno muere para el mundo externo por el momento, mientras vive en el cuerpo, así como se carga en él con las toxinas y productos de desecho, y es finalmente exhalado en forma de bióxido de carbono, así también es necesario para el Salvador entrar anualmente en el gran cuerpo que llamamos la Tierra y tomar sobre sí todos los venenos que nosotros mismos generamos, para limpiarlo y purificarlo y darle una nueva garantía de vida antes de que finalmente El resucite y ascienda a su Padre.

del libro "Filosofía Rosacruz en Preguntas y Respuestas" Tomo Segundo, de Max Heindel


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lunes, 13 de noviembre de 2017

¿Qué es servicio?


¿QUE ES SERVICIO?

Para muchos de nosotros, la palabra Servicio trae a nuestra mente algún trabajo que debe ser realizado, quizás no de mala gana, pero con poco entusiasmo o sea deberes que no nos sentimos muy gozosos que digamos de ser realizado, sino que lo hacemos por el simple hecho de que allí se encuentra disponible y alguien lo tiene que hacer.

En cierto modo lo podemos llamar un tipo de servicio y el hecho de que lo hagamos trae su recompensa. Pero hay que decir en verdad, que el verdadero servicio nace del fondo de nuestros corazones expresando nuestra gratitud al bendito Padre Celestial, siendo necesario que lo expresemos desde lo más profundo de nuestro ser interno, aclarando que no siempre se trata de un servicio realizado con nuestras manos.

Un ejemplo, cuando transitamos por las calles de nuestra ciudad y percibimos a una hermana o hermano en un estado de total abandono, tal vez podemos tener un pensamiento de condena hacia esa persona por no haber tenido la suficiente voluntad para superar su triste situación y pensar: “Gracias a Dios que no soy como ella o el”. O tal vez otro que es tan característico de algunos estudiantes: “Gracias a Dios que he recibido el conocimiento de las enseñanzas superiores, como la Ley de Causa y Efecto y de Consecuencia”.

Si realmente así lo hacemos, de ninguna manera tenemos razón para sentirnos superiores, sino que debemos tratar en todo momento de esforzarnos en buscar lo bueno en esas personas, que seguramente lo tendrán. En tal sentido es importante recordar la anécdota del Cristo, que al pasar con sus discípulos junto a los restos de un perro, ellos se volvieron disgustados, pero El dijo: “Las perlas no son tan blancas como sus dientes”. El pudo encontrar lo bueno en ese espectáculo. Volviendo al ejemplo anterior, podemos decir que todos nuestros hermanos, no importando su actual situación penosa, comenzaron siendo una Chispa del Padre de todos nosotros y poseen latentes sus Cualidades Divinas, por lo que siempre debemos detenernos y pensar en ello.

En una de las lecciones de la Fraternidad Rosacruz se nos ha dicho que el principal valor de nuestras enseñanzas, no es el de profundizar en la explicación de las Leyes de Causa y Efecto y del Renacimiento: ni en los conocimientos respecto a la muerte y el pasaje del Espíritu a los reinos invisibles, ni en la compleja constitución del hombre. El conocimiento de estas cosas es de gran ayuda cuando hemos llegado al punto de nuestras vidas donde todo lo mencionado nos interesa. Pero a mucha gente, eso no le es necesario. Si seguimos la guía que nos dieron los Angeles del Destino, quienes nos dan exactamente lo que necesitamos para nuestro adelanto, entonces transmitiremos esa información. Que es realmente aceptable. Max Heindel dijo: “El Servicio Desinteresado es el camino más corto, más seguro y más gozoso que nos conduce hacia Dios”. “También debemos vivir una vida de Servicio hoy, esto nos llevará cerca de Dios”.-

FRATERNIDAD ROSACRUZ MAX HEINDEL DE CORDOBA

Agradecemos al Sr. Raúl Sasia, por este aporte.

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