miércoles, 31 de marzo de 2021

LOS REINOS DE BIENAVENTURANZA - LECCIÓN IX - en you tube -


LECCIÓN IX
LOS REINOS DE BIENAVENTURANZA

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Habiendo repasado las experiencias encontradas en las regiones inferiores, ahora vamos a considerar los así llamados reinos de bienaventuranza, es decir, los distintos mundos celestiales. Pero debemos en absoluto rechazar la idea de que la única función de éstas más altas regiones sea la de procurarnos la bienaventuranza. Esta última no es más que uno de los productos de la vida que allí se hace. Las más importantes funciones de estas regiones son las de asimilación y educación. Primeramente asimilamos y sentamos en el campo de la conciencia la cualidad espiritual de las buenas acciones que hemos cumplido durante la vida terrestre. Esto nos da la facultad de sentir correctamente, facultad que nos acompañará en las vidas futuras como un incentivo para obrar bien. En segundo lugar se nos educa allí en los procesos más elevados de la construcción de cuerpos.

El primer cielo, aquel al cual llega el Ego después del purgatorio, está situado en las tres regiones superiores del mundo del deseo. Éste es el mundo del color y de la emoción. Aquí el panorama de la vida se desarrolla otra vez, pero ahora nos procura alegría en vez de sufrimiento. Ahora sentimos toda la felicidad que hemos causado a los demás en la vida anterior, y la gratitud que ellos sintieron. También sentimos alegría por las cualidades espirituales de los actos constructivos que hemos realizado. Así aprendemos la lección de que el bien y la verdad, traen una suprema recompensa. Aquí realiza el Ego también la fruición de todos los deseos constructivos que ha tenido durante la vida terrestre y que no han sido atendidos. Aquí igualmente puede disfrutar del arte y de la poesía si lleva dentro de sí mismo las cualidades que relacionan con ellas. El carácter no tiene aquí ya ningún valor, pero el altruismo y la benevolencia reciben su recompensa. Además se desarrollan los planes gracias a los cuales la persona puede en vidas sucesivas aumentar aún sus actividades humanitarias. Los estudiosos tendrán a su disposición facultades ilimitadas para el estudio de ciencias y artes. El artista tiene facilidades sin cuento para el desarrollo de sus conceptos artísticos. Los colores con los cuales trabaja, son colores vivientes, y los aplica sólo con su pensamiento.

En el primer cielo los niños lo pasan muy bien, es decir, los que mueren a la edad de menos de catorce años, antes de haberse formado su cuerpo de deseos. Están organizados en clases, se les da instrucción sistemática en los principios espirituales del bien vivir, para que así, cuando vuelvan a la Tierra, estén muy adelantados en este sentido. A muchos espíritus débiles se les hace morir jóvenes para que reciban este entrenamiento, por el cual tienen asegurado mejor éxito en las vidas futuras.

Después de haber agotado todas las experiencias de la vida pasada que estaban en relación con los deseos y las emociones, el Ego echa fuera su cuerpo de deseos y entra al segundo cielo, que está situado en la región de los pensamientos concretos y que es el mundo de los sonidos. Música de carácter sublime constituye una de las especiales delicias de esta región. El segundo cielo es el verdadero hogar del Ego. Aquí permanece generalmente durante varios siglos, llevando una existencia muy activa. Ésta es la región de los arquetipos. Nada puede existir en la Tierra, desde los cuerpos físicos hasta los límites físicos de un continente, a menos de que su arquetipo haya sido formado en esta región. Aquí el Ego recibe una enseñanza muy detallada respecto de la formación de los arquetipos. También examina los arquetipos de los proyectos y estructuras de los cuales se ocupó durante la vida y descubre dónde eran buenos y dónde eran defectuosos; así descubre por qué fracasó en la realización de ciertos propósitos en la vida anterior.

Una parte importante del trabajo en esta región consiste en la preparación de arquetipos para los vehículos de la próxima vida terrestre. Generalmente no se le permite al Ego el habitar un cuerpo mejor de lo que él mismo es capaz de construir, y aquí el Ego toma un curso universitario en este procedimiento. También se ocupa en transmitir la quinta esencia de sus cuerpos desechados, al triple espíritu, para que sirva en lo futuro como poder y percepción espiritual. En las últimas fases de este período el Ego disuelve su mente en la esencia que nutre o forma al triple espíritu, y entonces está preparado para volar a regiones todavía más altas.

El mundo donde el Ego entra ahora es llamado tercer cielo, situado en la región de los pensamientos abstractos. El triple espíritu se halla entonces desnudo, habiendo dejado atrás sus cuatro vehículos inferiores, pero reteniendo los átomos-simiente de cada uno para que le sirvan en lo futuro en la formación de nuevos vehículos. Para el individuo del vulgo, en nuestro estado de evolución, el tercer cielo no es un sitio de actividad, porque sus vibraciones son demasiado superiores a él. Lo que el Ego en general puede hacer aquí, es descansar, flotando en la divina armonía que llena esta región y obteniendo las fuerzas necesarias para volver a la reencarnación. Cuando se haya asimilado así la suficiente fuerza espiritual, el Ego nota el deseo de nuevas experiencias, y se encamina hacia la reencarnación.

El procedimiento de la retrospección nocturna es una gran ayuda para el Ego en relación con esta fase de la existencia después de la muerte, porque por medio de la retrospección, cada noche, la vida del primer cielo se puede vivir en la tierra, dejando al Ego libre de encaminarse hacia regiones aún más elevadas después de la muerte física. Gracias a esta práctica el Ego está preparado para adelantar mucho más en su educación espiritual en estas altas regiones, de lo que sería posible de otro modo, y también está capacitado para volver a la tierra en misión de servicio en el plan de evolución en fecha más próxima.

Deberíamos empezar examinando en orden inverso todos los actos del día por los cuales hemos ayudado a otros o contribuido en algo a su felicidad. Deberíamos tratar de sentir la felicidad y gratitud que ellos experimentaron y también de darnos cuenta de la cualidad espiritual de nuestras buenas acciones. Este procedimiento se recomienda muy seriamente a los estudiantes esotéricos, que desean hacer progresos rápidos.

del libro Filosofía Avanzada
de Max Heindel


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jueves, 25 de marzo de 2021

LAS EXPERIENCIAS BENEFICIOSAS DEL PURGATORIO - LECCIÓN VIII - en you tube -


LECCIÓN VIII
LAS EXPERIENCIAS BENEFICIOSAS DEL PURGATORIO

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No debemos alarmarnos al ver la palabra “purgatorio”, porque, aunque las experiencias en este estado pueden ser dolorosas, al mismo tiempo son enteramente beneficiosas, porque liberan al Ego del peso que de otro modo podría impedir su elevación a las regiones superiores. Ésta es la razón por la cual el purgatorio viene inmediatamente después de la muerte. Desde nuestro punto de vista sería más deseable entrar en primer lugar, en el cielo, sobre todo si hemos tenido una vida terrestre muy dura, pero esto es científicamente imposible; no podemos elevarnos hasta que nuestra gravedad espiritual específica no haya disminuido.

El purgatorio está situado en las tres regiones más bajas del mundo del deseo. Su función principal es la de separar la materia de deseos inferior que hemos depositado en nuestros cuerpos de deseos durante la vida terrestre. Todos los deseos bajos y egoístas son seccionados ahora por la fuerza de repulsión, que es la fuerza predominante en esta región. La afirmación de la propia personalidad es el resorte principal de la fuerza de repulsión. Por medio de esta fuerza todas las cualidades basadas sobre la afirmación de la propia personalidad, y contrarias al altruismo, son destrozadas.

El panorama de la vida pasada entonces se desarrolla ante el Ego, trayendo consigo las fuerzas purgantes apropiadas para cada incidente. Aquí el Ego siente todas las penas causadas por él a otras personas. Aquí sufre las ansiedades de deseos destructivos, como son los de bebidas alcohólicas, de tabaco y drogas, porque estos deseos son entonces imposibles de satisfacer. Estará sufriendo hasta que estos deseos mueran por falta de satisfacción. La dolencia relacionada con este proceso es aproximadamente tres veces más aguda que la de experiencias similares en la vida terrestre, porque el procedimiento es tres veces más rápido, y porque el Ego no dispone entonces de un cuerpo físico para aliviar el sufrimiento.

El período del purgatorio dura por lo general aproximadamente la tercera parte de la vida terrestre del individuo.

De lo que precede se puede deducir una lección práctica, es decir, que la mejor manera de liberarse aquí de malos deseos es sencillamente la de arrancarlos de nuestro conocimiento, y de dejarlos morir de inanición. Si los combatimos, creamos formas de pensamientos a las cuales ellos se aferran, prolongando así su vida. La inanición es por consiguiente el único método práctico, y se logra sobre todo limpiando la mente de pensamientos impuros. Así debemos comprender que es una tontería crear durante la vida una gran cantidad de obstáculos, en forma de deseos destructivos de cosas como tabaco y drogas. Pero si hemos fomentado la costumbre de estos deseos, conviene convencernos de la gran conveniencia de liberarnos de ellos durante esta vida terrestre, pudiendo hacerlo con sólo una tercera parte del sufrimiento y molestia que tendríamos que soportar en la vida después de la muerte. Hasta desde el punto de vista egoísta, el sentido común nos debería aconsejar de abandonar estos deseos mientras tengamos la oportunidad de hacerlo con facilidad.

Como resultado de las experiencias del purgatorio se desarrolla la conciencia, gracias a lo cual se consigue que el Ego esté menos expuesto a repetir sus errores en las vidas futuras: igualmente, en la próxima vida, el Ego ya no estará sujeto como antes a los malos deseos, pero podrá ejercer su libre voluntad, lo que no sería posible hacer, si aquellos deseos no hubiesen sido expulsados. Sin embargo, la tentación de satisfacer aquellos mismos deseos será repetida hasta que el Ego haya finalmente desarrollado el poder de voluntad suficiente para dominarlos. Entonces ya no entrarán más en el campo de su conciencia.

Después de haber pasado por los procesos purgatoriales, el Ego está capacitado para entrar en los mundos celestiales y gozar de aquella vida, lo que antes no le hubiera sido posible hacer. Muchas personas trabajan con la ilusión de que si pudiesen entrar en el cielo en el momento de morir serían felices; pero en realidad las vibraciones de los planos celestiales son tan elevadas que si una persona cualquiera fuese llevada allí antes de haber pasado por los procesos purgatoriales, estaría en las más intensa agonía, porque sus vehículos espirituales estarían vibrando a un tono muy inferior, y si se quisiere elevar su tipo de vibración de repente al tipo de los planos celestiales, esto crearía una condición igual al de una electrocución.

Personas que durante su vida terrestre se hartan de vicios y crueldades o emplean la magia negra para obtener poder sobre otros, endurecen su cuerpo vital y hacen que éste se compenetre inextricablemente con el cuerpo de deseos. Los dos constituyen entonces lo que se llama el “cuerpo del pecado”. Tales individuos quedan ligados a la zona terrestre cuando pasan a las regiones del purgatorio. Las fuerzas del purgatorio no son capaces de desintegrar al cuerpo del pecado con la rapidez acostumbrada; de lo cual resulta que estos Egos se quedan bajo la influencia terrestre en algunos casos durante centenares de años, reteniendo su mala disposición. Además, están entre nosotros, y más cerca que nuestros pies y manos, y por medio de sugestión mental son capaces de incitar a los mentalmente débiles, hasta al crimen. Así son mucho más peligrosos que los criminales físicos.

Y ahora viene la parte más práctica de la lección, es decir, un método que nos permite evitar el purgatorio si solamente queremos tomarnos la molestia de aprender un poco a dominar el tiempo. Se trata del método Rosacruz de retrospección. Cada noche deberíamos hacer un repaso de los acontecimientos del día en sentido al revés, empezando con los de la noche y continuando la revista hacia atrás, hacia los de la mañana, examinando cada acontecimiento cuidadosamente para discernir perfectamente su cualidad de bueno o de malo. Deberíamos hacer que las experiencias del día vuelvan otra vez al campo de nuestra conciencia, esforzándonos para sentir el sufrimiento que hemos causado a otros y tratando de sentir también la cualidad no-espiritual de nuestras malas acciones del día. Obrando así, viviremos nuestro purgatorio cada noche, y cuando pasemos del otro lado del velo, no necesitaremos pasar por las experiencias intensificadas del purgatorio como las demás personas ordinarias. Así no solamente nos ahorraremos mucho sufrimiento, sino también mucho tiempo, el que podremos emplear para servicios útiles en los mundos superiores, ganando de este modo un suplemento de desarrollo del alma. Igualmente nos será posible así, el volver más pronto a otra reencarnación.

Además, este proceso de retrospección libertará la energía emocional generada cada día, eliminando así la posibilidad de causarnos más tarde sufrimientos neuróticos. Este método constituye realmente el diario perdón de pecados, porque así borramos día a día nuestros pecados del Libro de Dios, es decir, el recuerdo dentro de nuestro corazón.

del libro
Filosofía Avanzada
Max Heindel


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viernes, 19 de marzo de 2021

LA CIENCIA DEL MORIR - LECCIÓN VII - en you tube -


LECCIÓN VII

LA CIENCIA DEL MORIR

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https://www.youtube.com/watch?v=W3RAQjreTUM

La expresión “muerte” se refiere tan sólo a la forma.  El espíritu no conoce la muerte.  También nacimiento y muerte son términos relativos; lo que nosotros llamamos muerte es realmente un nacimiento en el mundo espiritual, y lo que llamamos nacimiento es temporalmente una muerte en el mundo espiritual.

Cada vez que hemos agotado las posibilidades de una vida particular, se hace necesario el que pasemos a esferas superiores por medio del procedimiento del morir, que se teme sin razón. En el corazón se halla depositado lo que es conocido como el átomo-simiente del cuerpo físico.  Este átomo-simiente se llama en lenguaje rosicruciano “el libro de Dios”, porque todas las experiencias pasadas están inscriptas en él.  Este átomo especial nunca se modifica, y será llevado con nosotros a través de todas nuestras existencias futuras, formando la base de nuestra individualidad, durante toda la eternidad.  La muerte se ocasiona por la ruptura de la unión entre el átomo-simiente y el corazón, después de lo cual las fuerzas inherentes del átomo-simiente, a la vez que los vehículos superiores, es decir, el cuerpo vital, el cuerpo de deseos y la mente, salen fuera por la bóveda de la cabeza.  Sin embargo, un contacto con el cuerpo es mantenido por medio del cordón de plata durante aproximadamente tres días y medio.

Este cordón de plata es triple, un segmento se compone de éter, otro de materia de deseo y el tercero de materia mental, y estos segmentos están unidos a los átomos-simiente de los cuerpos correspondientes.  La ruptura de la unión entre el átomo-simiente denso y el corazón produce el efecto que el corazón cesa de latir, pero el cuerpo no está muerto todavía, ni lo está hasta que se rompe el cordón de plata.

En este lapso de tiempo un proceso importante tiene lugar, que es la revista retrospectiva  del panorama de la vida pasada, y la operación de grabar en el cuerpo de deseos las imágenes contenidas en este panorama.  Durante la vida, el éter reflector del cuerpo vital obra como una placa sensitiva en la cual están grabados todos los pensamientos, emociones, incidentes y escenas de la vida.  El éter que se aspira con la respiración lleva consigo estas imágenes y por medio de la sangre se imprimen en el cuerpo vital.  Ellas constituyen la base de las experiencias después de la muerte.

Durante un periodo de aproximadamente tres días y medio después de la muerte, el Ego está ocupado en concentrarse sobre este panorama que está desarrollándose delante de él, hacia atrás; es decir, los incidentes de la última parte de la vida son los primeros que aparecen en el panorama.  Si la concentración del Ego es profunda y no estorba por ruidos o molestias de ninguna clase, el grabado se hace de un modo profundo y limpio, y en la vida después de la muerte, el Ego estará en situación de asimilar la totalidad del valor espiritual de la vida que acaba de terminar.  Pero si el Ego es distraído por emociones, los llantos y lamentaciones de los parientes, o el tumulto de un campo de batalla, su concentración es interrumpida y las experiencias de la vida pasada se graban sólo muy ligeramente o dejan de grabarse totalmente en el cuerpo de deseos.  El resultado es que la vida pasada es perdida prácticamente, es decir, las cualidades espirituales que normalmente hubieran debido haberse adquirido.  Por esta razón deberíamos tener mucho cuidado para que alrededor de una persona que acaba de morir haya una gran tranquilidad; de manera que esta vida retrospectiva del panorama de su vida no quede perturbada, en vista de que de esto depende el desarrollo de la conciencia y la tendencia hacia una buena conducta en las vidas futuras.  

Otro proceso que tiene lugar simultáneamente es la separación de los éteres.  Los dos éteres superiores, es decir el éter reflector y el de luz, mencionados en la filosofía Rosacruz como el cuerpo del alma, se separan entonces de los dos inferiores que son el éter químico y el de vida. Ellos se adhieren a los vehículos superiores y atraviesan con éstos los mundos superiores, actuando como base de conocimiento interior en estos mundos, mientras que los éteres inferiores se quedan con el cuerpo físico desintegrándose con él.  Cuando hay algún alboroto alrededor del cuerpo durante el periodo de retrospección de la vida, esta separación profunda de los éteres no se efectúa debidamente.

No es recomendable el dar estimulantes a los moribundos, porque producen considerable dolencia al Ego y ningún bien; esto quiere decir, sólo en los casos en que se ve claramente que la vida no puede prolongarse más que algunas horas o días.  Los estimulantes hacen volver violentamente dentro del cuerpo a los vehículos superiores, y mantienen la agonía del individuo durante horas y días, mientras que de otro modo pudiera extinguirse relativamente con poco sufrimiento.

Después de la muerte, el cuerpo debiera ser colocado en una envoltura de hielo durante un período de no menos de tres días y medio.

Se debería evitar el embalsamiento, porque interfiere con la retrospección panorámica.  Igualmente se debería evitar la cremación durante este período, porque el Ego está aún en contacto con el cuerpo por medio del cordón de plata, y hasta cierto punto, aunque limitado, nota dolor como resultado de cualquier mutilación del cuerpo.  Una cremación prematura disipa los éteres y destroza el recuerdo panorámico que contienen.  Sin embargo, después del período de tres días y medio la cremación es de aconsejar, porque desintegra el cuerpo físico y los dos éteres inferiores con su magnetismo de residuo, dejando así al Ego en libertad completa para pasar en seguida a los mundos suprafísicos.

En el caso de sepultura en tierra, el magnetismo del cuerpo y los éteres inferiores tienen al Ego ligado a la tierra durante un tiempo variable; generalmente hasta que la descomposición ha llegado a un estado avanzado y está completa.  Así, en algunos casos, se ocasiona para el Ego un retraso de años.

Conociendo los hechos que se refieren a la muerte según lo determina la ciencia oculta, y utilizando este conocimiento, podemos prestar un gran servicio a aquellos de nuestros amigos y conocidos que mueren antes que nosotros.  Igualmente podremos dejar instrucciones para que, cuando nos toque morir, se nos preste el mismo servicio a nosotros.

del libro 

Filosofia Avanzada - Max Heindel -

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https://www.youtube.com/watch?v=W3RAQjreTUM

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martes, 2 de marzo de 2021

LA EVOLUCIÓN DE LA RELIGIÓN - LECCIÓN VI - en you tube -

 

LECCIÓN VI

LA EVOLUCIÓN DE LA RELIGIÓN

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https://www.youtube.com/watch?v=Hpb3_ORfc4Y

El hombre y sus religiones han evolucionado juntamente en igual grado.  La más remota religión de cualquier raza ha sido siempre tan salvaje como el pueblo gobernado por ella, pero a medida que los pueblos se civilizan, sus religiones se hacen más y más humanas y en armonía con ideales más elevados.  La ley del cuerpo es posible que sea la supervivencia de los más aptos, pero la ley de la evolución del espíritu exige el sacrificio. Es  evidente que todo lo que empuja hacia una más elevada norma de conducta respecto de los demás hombres, tiene que proceder de dentro.  Nadie negará que semejante fuerza existe, aunque no sea siempre comprendida.  El egoísmo es reemplazado, lenta pero seguramente, por el altruismo.  En el pecho de todo ser humano la fuerza altruista de Cristo obra como un fermento.  Gradualmente transformará al salvaje en un hombre civilizado, y con el tiempo, a este último en un dios.

Los grados de ascenso del hombre a Dios son cuatro.  Primeramente, sin darse cuenta, el hombre fue sometido a la influencia de los altos Seres, quienes guiaban su primitiva evolución. Después él fue colocado bajo el gobierno de mensajeros divinos o reyes a los que él podía ver, y cuyas órdenes tuvo que acatar. Luego se le enseñó que había de someterse a las leyes de un Dios al que no pudo ver, y finalmente tiene que aprender a ser superior a las órdenes; a ser su propia ley, y por medio de la conquista de su propio ser, de vivir en armonía con las leyes de la naturaleza, que son las leyes de Dios.

La religión de raza era aquella que fue preciso desarrollar en primer lugar; ella fue dada al hombre por el Dios o el Espíritu de la Raza. Esta religión inculcaba cierto grado de altruismo por medio de sacrificios, por lo cual, sin embargo, el Espíritu de la Raza se convertía en protector y conservador de su pueblo.  El Judaísmo, el  Taoísmo, el Confucionismo y otros semejantes son religiones de raza.

Los Espíritus de Raza son arcángeles que están elaborando así una fase de su evolución.  Las religiones de raza son religiones de separación, y todas inculcan tendencias egoístas a cuenta de otras razas, porque en este grado de desarrollo la humanidad aprende mejor sus lecciones por medio de la separación. El patriotismo es el principio esencial del Espíritu de Raza.  Pero si la “unidad fundamental de cada uno con todos”, y una era de amor se han de realizar alguna vez, las religiones de raza deben ser reemplazadas por una más universal, como la religión cristiana.

Hubo varias religiones anteriores al cristianismo que enseñaban la reencarnación y la Ley de Consecuencia, pero con el advenimiento de Cristo ya no fue necesario para el progreso humano el que el hombre conociera la doctrina de la reencarnación. Por esta razón vemos que  la religión cristiana, tal como es enseñada públicamente, no incluye esta doctrina, a pesar de que Cristo la enseñó a sus discípulos.  El hombre estaba destinado a dominar el mundo material, y por este motivo debía olvidar durante algún tiempo el conocimiento de la reencarnación, el cual prevalece en Oriente, y pensar más bien en la vida actual como única vida terrestre, con el fin de que pueda concentrar todos sus esfuerzos sobre el progreso material.

Desde el punto de vista oculto, el esfuerzo misionero, sea de Oriente a Occidente o viceversa, generalmente no es deseable, por ser contrario al paso de la evolución. El trabajo de los misioneros fomenta los intereses de civilización y cultura hasta cierto punto por el intercambio de ideas y métodos entre distintas razas, pero desde el punto de vista religioso solo, no da grandes resultados.  Generalmente cuando un Ego está preparado para una religión avanzada, reencarna en un país donde esta religión prevalece.  Los grandes conductores de la humanidad que están encargados de nuestro desarrollo, nos prestan toda la ayuda necesaria.  Existen razones excelentes por las cuales la Biblia, conteniendo las doctrinas cristiana y judía, ha sido dada a los pueblos de Occidente.  Era la Suprema Sabiduría la que nos dio esta religión doble, y ningún otro sistema es actualmente  acomodado a nuestras necesidades especiales.

A medida que una clase de espíritus evoluciona, está progresando de una raza a otra.  La evolución marcha de Oriente a Occidente.  Nosotros, de las naciones occidentales, ocupábamos en cierta época cuerpos de hindúes.  Más tarde abandonamos aquellos cuerpos y nos pusimos a construir los cuerpos de las razas posteriores.  Durante este proceso hemos sensibilizado nuestros vehículos en alto grado, y el cuerpo de las razas occidentales está vibrando en un grado bastante más elevado que el cuerpo del hindú.  Por esta razón los ejercicios respiratorios que el hindú emplea para elevar el grado de sus vibraciones, son desastrosos para el aspirante occidental, porque provocan una separación prematura de los éteres, lo que ocasiona a menudo tisis o locura.

La ciencia moderna ha sido una gran ayuda para dominar al mundo material, y ocupa su puesto legítimo como educadora de la raza humana.  Pero cuando se divorcia de la religión y se hace enteramente materialista, resulta temporalmente una amenaza para la humanidad.  Hubo un tiempo cuando la religión, el arte y la ciencia estaban unidas y eran enseñados en los templos de los Misterios, hasta en los tiempos de la Antigua Grecia.  Pero como el nuestro es el plano de la separación y especialización, han sido separadas intencionalmente durante cierto tiempo. A su debido tiempo serán unidas de nuevo, y entonces obtendremos perfecta satisfacción por medio del corazón, de la inteligencia y de los sentidos.  El corazón gozará del aspecto devocional y ceremonial de la religión; la inteligencia hallará satisfacción en su aspecto científico, y la parte estética de nuestra naturaleza quedará satisfecha por el empleo del arte variado en el servicio de los templos del porvenir.

Cuando un hombre haya espiritualizado su ser bajo la influencia de la futura religión científica y artísticamente, habrá también aprendido el dominio sobre sí mismo y se habrá convertido en servidor altruista para todos los demás mortales.  Entonces será un guardián seguro de la potencia de pensamiento. Será capaz de formar ideas correctas, las cuales podrá cristalizar inmediatamente en cosas útiles.  Esto se realizará por medio de la laringe, que pronunciará la palabra creadora.  Todas las cosas de la naturaleza fueron al principio precipitadas en la existencia de esta Palabra.  (Juan I, 1, 3.)  El sonido, o el pensamiento hablado, será nuestra próxima fuerza de manifestación, una fuerza que nos convertirá en hombres-dioses, cuando gracias a la enseñanza que actualmente recibimos, nos hayamos puesto en condiciones para emplear tan hermoso poder para el bien de todos, y sin mirar a nuestro propio interés. 

del libro Filosofía Avanzada

Max Heindel

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LA FE - LA FRATERNIDAD ROSACRUZ - Departamento Esotérico - En you tube -


LA  FE

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Muy estimados amigos:

En el transcurso de nuestras vidas, un tema que ha merecido nuestra atención por ser de gran importancia, es realmente el de la FE, acerca del que por cierto hemos recibido abundante información que ha merecido nuestro mayor respeto y consideración, por tratarse de autoridades en la materia.

En tal sentido es oportuno señalar en primer lugar a nuestro Señor y Maestro Cristo Jesús, puesto que a las hermanas y hermanos a quienes curaba o sanaba de sus dolencias de manera invariable les decía: “Tu FE te ha sanado, pero vete y no peques más, para que no te suceda algo peor”. Sabias palabras por cierto que hoy tienen tanta vigencia como el día en que El las pronunciaba.

Y decimos esto, ya que el principio de Curación de la Fraternidad Rosacruz se basa precisamente en este hecho, ya que nos dice que el hombre se enferma porque quebranta o viola las Leyes de la Naturaleza por eso el cuerpo físico sufre, por lo que la auténtica Curación reside en el hecho de reconocer que nosotros mismos somos los causantes de nuestros infortunios, lo que sumado al firme propósito de no volver a incurrir en los viejos errores consistentes en los múltiples excesos de toda índole que se cometen en la vida y comenzar a respetar las sagradas Leyes de Dios, solo así será posible que restauremos nuestra salud y por cierto también mediante la valiosa ayuda de los Auxiliares Invisibles que nos ayudan a curarnos.

Más, para que ello sea posible debemos considerar dos factores, primero estar total y absolutamente convencidos de que ese sistema y sus recomendaciones encierran la pura verdad y segundo, tener FE de que es factible lograr ese propósito, por cierto que qué no son fáciles de alcanzar esos objetivos, pero de ninguna manera son imposibles de lograr.

Ahora bien, a continuación por lo que consideramos ser de suprema importancia por el enorme valor que encierra, vamos a transcribir parte de una Carta Mensual al Estudiante que fue publicada muchos años atrás, pero nos da la sensación de que hubiera sido escrita hoy, por la similitud de las condiciones que imperan en estos momentos en el mundo. Deseamos fervientemente que la disfruten por su maravilloso contenido y les sea posible poner en práctica tales principios en vuestras vidas.
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Se nos ha dicho que una ardiente FE es un ancla para el espíritu, pero la FE no es una aceptación pasiva de lo actual, sino una actitud creadora hacia lo posible. Paracelso nos decía que la FE es un estado de consciencia en la cual el Dios que está dentro del hombre emerge en la auto-consciencia en unidad con Dios. Nos decía que “la Fe es potencia” siendo alcanzada en grados crecientes de madurez. Hace cosas en el mundo. Marcha a la cabeza del ejército del progreso. Es hallada en la vida más refinada, en el gobierno más libre, en la filosofía más profunda, en la más noble poesía, así como en la más pura humanidad.

Es importante señalar que cada vez que una persona, desanimada por problemas personales, renuncia a la FE en la democracia y en la universalidad, algo perece en el corazón del ideal de la Hermandad Universal de la Nueva Era. Cada vez que una persona renuncia a la FE en Dios o en la clase de vida que vivió Cristo Jesús, algo vacila en el corazón de la vida espiritual del hombre. Por eso es que debemos seguir el ejemplo de los Hermanos Mayores y tener FE solo en lo mejor, así los ayudamos en su gran tarea de transmutar lo negativo en positivo.

Pero alguien puede preguntar: ¿Cómo puedo yo tener Fe en las amorosas posibilidades de la vida humana cuando uno mira a su alrededor y observa el tremendo mal que hay en el mundo y el resonante triunfo que obtiene? Podemos estar de acuerdo en que hay considerable mal en el mundo, pero cuanto mayor mal exista, más FE en lo bueno es necesaria. Cuanto más destructividad hay a nuestro alrededor, más podemos pensar y actuar constructivamente. Cuántas más dictaduras obtengan triunfos, más ciudadanos demócratas deben renovar su fe en la democracia. Cuanto más inarmonía haya en nuestras vidas diarias, más grandes deben ser nuestros esfuerzos por conservar la armonía. Cuántos más Judas Iscariotes aparezcan, más se debe acrecentar nuestra FE en la vida de Cristo. Cuanto más egoísmo veamos. Más nos debemos esforzar en llevar adelante la vida impersonal y la hermandad universal.

Hay grandes cosas en el mundo en las que podemos depositar nuestra FE: Como por ejemplo, ideas que ennoblezcan la vida, recursos que le dan poder, significados que la dignifican, causas de las que dependen su destino y sobre todo de modo especial, Cristo el ejemplar de los más saludables principios de vida alguna vez revelados al hombre. Estamos muy propensos a tener fe en trivialidades, más al ser propiamente orientadas, pueden traernos la victoria que vence al mundo y a nosotros mismos. La Fe es virtualmente, el más potente liberador de energía personal en nuestra existencia. También como dijo Cristo Jesús: “Si tuviereis Fe como un grano de mostaza, diríais a este monte: pásate de aquí allá y se pasará”. Es decir, la FE es un movedor de montañas. Destila poder. Como dijo un sabio: Hay muchas personas para hacer lo posible: puede usted contratarlas a un precio. Los premios son para aquellos que hacen lo imposible. Si una cosa se puede hacer, la experiencia y la destreza la pueden hacer: si una cosa no se puede hacer, SOLO LA FE LA PUEDE HACER.

Dirijamos en forma adecuada nuestra FE y cultivemos esta virtud, para que nuestras vidas puedan ser más ricas y más útiles. Cultivemos una Fe más completa en Dios, nuestro Creador en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestra existencia y en uno al otro, como Espíritus unidos en el gran Cuerpo de Dios. La nuestra no es una Fe ciega, ya que tenemos un conocimiento de las Leyes Universales de Dios: una posesión inapreciable. Que podamos ser dignos administradores del maravilloso conocimiento que hemos recibido.

FRATERNALMENTE

LA FRATERNIDAD ROSACRUZ Departamento Esotérico

Agradecemos al Sr. Raul Sasia, por este aporte.