sábado, 9 de abril de 2022

EL VIERNES SANTO


EL  VIERNES  SANTO

Muy estimados amigos:

Nos estamos acercando en estos momentos a un acontecimiento de gran magnitud y trascendencia para el mundo espiritual, fundamentalmente para quienes profesamos el Cristianismo, tal como es la gloriosa SEMANA SANTA y de manera especial el VIERNES SANTO, que este año se conmemora el 15 de Abril. Por otra parte lo que es altamente significativo, para el místico cristiano es que ese mismo día tendremos un triple acontecimiento, ya que también coincidirán entonces los Servicios espirituales de CURACIÓN y de LUNA LLENA, por lo que he aquí ante nosotros un día glorioso como no recordamos haberlo vivido en un tiempo pasado.

Esta celebración de la Pascua, no representa sólo la liberación anual del Gran Espíritu Interno, - el Supremo Arcángel Cristo - de nuestro Planeta, sino también una promesa de que cada uno de nosotros es un Cristo en formación y que, eventualmente en un día no muy lejano, logrará alcanzar la tan ansiada liberación. Esta meta podrá ser lograda por medio de sucesivos Renacimientos en este plano físico, que es nuestra bendita Tierra, donde lograremos aprender a vivir en armonía con las Leyes de la Naturaleza, que son en verdad las Leyes de Dios y a su vez, liberándonos en forma gradual de todas aquellas cosas que constituyen un obstáculo para nuestro progreso espiritual.

Es tan hermoso saber que cuando nosotros estamos verdaderamente dispuestos a reformarnos y arrepentirnos de nuestros pecados, estos pueden ser perdonados y borrados de los registros de nuestra vida. El sacrificio de nuestro Señor en la Cruz, nos dio la Doctrina del Perdón. Él enseñó la Ley del Perdón con todos sus sufrimientos, dolor y traición y todavía dijo estas palabras: “Perdónalos porque no saben lo que hacen.”

Desde este mundo físico nos regocijamos con ÉL en su liberación y también nos alegramos mediante el conocimiento de que muchos de nuestros amigos están esforzándose diligentemente para obtener su libertad. También nos alegra saber que son muy numerosos los amigos que entienden que cada uno debe llevar su propia cruz. Cuando aprendemos de nuestros sufrimientos y superamos nuestros defectos, nos elevamos con EL. En algún momento debemos adentrarnos en nuestros propios corazones dolientes, solicitando a nuestro amoroso Padre Celestial, que con su amorosa predisposición, nos proporcione la ayuda que tanto necesitamos y que solamente ÉL nos puede dar. De igual forma que nuestros padecimientos nos unen con el sacrificio y la crucifixión en el Gólgota, así nuestra fe nos une con el Cristo Resucitado.

Dios es un Dios de Amor, no habiendo sido nunca su intención o la naturaleza de su deseo el de reprobar nuestras malas acciones, sino que su propósito real es el de que nosotros aprendamos por medio de nuestras experiencias en este mundo material, que es una verdadera escuela de aprendizaje, para que hagamos siempre lo que es justo, correcto y verdadero. Cada esfuerzo digno, cada acción noble, nos acerca más y más a su exaltada promesa: “El que en mí cree, las obras que yo hago, Él las hará también y aún mayores hará, porque Yo voy al Padre”.

Que Dios los bendiga y “QUE LAS ROSAS FLOREZCAN SIEMPRE SOBRE VUESTRA CRUZ”.

Es el sincero anhelo de sus amigos miembros de la Fraternidad Rosacruz.

Aporte del Sr. Raul Sasia

*